A través de jornadas pedagógicas y la creación de productos comunicativos se pretende generar conciencia para evitar la violencia.
El proyecto formativo que promueve nuevas masculinidades en Tumaco culminó con la creación de diversos productos educativos y comunicativos que buscan un cambio en las costumbres masculinas, le apuestan a la erradicación de la violencia contra la mujer, fomentan espacios de igualdad y aportan a la construcción de paz estable y duradera.
Esta iniciativa hace parte del proyecto ‘Entornos protectores para la paz’ que impulsa masculinidades no violentas y corresponsables desde el diálogo, la expresión de emociones y la participación equitativa en las tareas del hogar para la construcción de paz, liderado por el Fondo ONU COL y la corporación Hombres en marcha.
Proceso
En el barrio Nuevo Milenio participaron alrededor de 100 personas, entre hombres y mujeres de diversos lugares de la región. El proceso formativo duró un año, en el que los participantes se reunían y trabajaban en diversas estrategias.
El participante en proceso de reincorporación Lucas Marquines expresó “esta iniciativa permitió identificar las falencias que tenemos como hombres. Nos enseñó que la paz es un compromiso de todos y que se construye desde el hogar, evitando el machismo y la violencia”.
El director de la corporación Hombres en marcha Fabio Romero indicó “el grupo masculino desarrolló una serie de activaciones comunitarias y réplicas para fomentar las masculinidades no violentas, e impulsar la corresponsabilidad en las tareas del hogar y el cuidado de menores a través de la creación de piezas educativas y comunicativas, como dominós, calendarios y mugs, entre otros”.
Otras iniciativas
Romero también explicó que el tema de nuevas masculinidades se trabajó con mujeres y con cuidadores y cuidadoras de infantes.
“Este proyecto se inscribe en la reconciliación y la paz, por ello fue trabajado con hombres y mujeres en procesos de reincorporación y con cuidadores de la primera infancia. Se emprendió acciones tendientes a fortalecer las capacidades de mujeres para la protección y atención de violencias basadas en género y su fortalecimiento político y económico”, señaló.
Con los cuidadores y cuidadoras de primera infancia se realizó un material lúdico formativo con enfoque de género, entre otros un miniteatrito, un libro juego y pictocuentos, que comparten mensajes de reconciliación, paz y no violencia.
Estos han sido rotados con sectores del marco de posconflicto y paz, como Policía, organizaciones de víctimas, colegios y las comunidades de los participantes de los procesos.
“En nuestras prácticas cotidianas está incrustado el machismo y la violencia. Una forma para que la paz camine y se consolide como duradera y estable es terminar la violencia contra las mujeres y las niñas, erradicar el machismo y la masculinidad hegemónica. Hay que resignificar y restructurar la sociedad patriarcal en la que vivimos”, concluyó el director.

