El trabajo consume el día de la mayoría de las personas en este mundo. Algunos incluso mezclan su labor con parte de su identidad, de cómo se identifican ante los demás. Pero el descanso también tiene su importancia. El ocio es necesario no solo para reponer energías, sino en cuanto a la salud física y emocional.
El equilibrio entre la esfera profesional y la privada es necesario para navegar este mundo, que a veces avanza con una velocidad vertiginosa. A esto se vincula esa palabra, que se utiliza para definir el tiempo libre que aguarda tras la jornada laboral.
El tiempo al servicio del trabajo
Se debe reconocer que hoy más que descansos existen reposos productivos: descansar para luego rendir más. Cada minuto debe contar. En ese sentido, el Feierabend guarda cierto sentido capitalista. Antes las campanas de la Iglesia marcaban el fin del día laboral y el inicio del descanso. El reloj permitió medir la vida en unidades temporales y, así, ser más preciso y estricto con los momentos dedicados a la labor. Luego la industrialización demandó una gestión del tiempo más ajustada en las fábricas.
Hoy se habla de la higiene del trabajo. Esto refiere a la toma de hábitos que cuidan la salud, como ejercicio y acercamiento a la naturaleza.
El descanso o sentirse descansado no debería verse como otra obligación o, peor aún, como otro trabajo en la lista de las cosas que quedan por hacer en el día. Para muchos, esta palabra puede significar estar en casa, conectarse con los seres queridos o despejarse con hobbies que apasionan.
Cómo separar el trabajo de la vida privada
Con el teletrabajo no se tienen los límites que vienen con dejar la oficina para viajar de regreso a casa o despedirse de los compañeros de trabajo para después conectarse con otras personas que no guardan relación con la vida laboral. Hoy muchas personas trabajan en los espacios donde duermen, comen y disfrutan del ocio. Que todo ocurra en un mismo espacio provoca que la división sea más difusa.
Para poder marcar la salida de la esfera del trabajo y dedicarse al descanso en tu propio tiempo, hay ciertas actividades que se pueden implementar a la rutina:
- Meditación
- Estiramientos,ejercicios o salir a caminar
- Cambiarse de prenda, como si se sacara un uniforme
- Siestas
- Incluir algún mandato entre medio, para marcar el final de la jornada laboral. Puede ser ir a comprar al supermercado o pasear a tu mascota.
- Imponer las comidas del día para que den un punto final al trabajo, como la merienda.
- Un baño, lavarse los dientes, cualquier actividad que te haga sentir bien y resulte en un corte de las obligaciones laborales.
- Ordenar el espacio: a veces poner todo en su lugar puede generar una sensación satisfactoria, como si se estuviera poniendo fin a todo lo que se hizo en el día.
- Hacer una lista de pendientes para el dia siguiente
- Tomarse un momento de soledad y silencio, para apreciar el momento, sin dispositivos electrónicos ni distracciones.

