Paraguay se prepara ante nuevos escenarios climáticos y refuerza la prevención del dengue

Paraguay mantiene actualmente un escenario epidemiológico de baja circulación del dengue, pero las autoridades sanitarias decidieron reforzar las acciones de prevención y vigilancia ante los posibles escenarios climáticos de los próximos meses.

El Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (SENEPA) informó el 24 de septiembre de 2026 que está fortaleciendo sus intervenciones territoriales y su capacidad de anticipación frente a las condiciones climáticas previstas para el periodo primavera-verano 2026-2027. El organismo señaló que el objetivo es reducir los riesgos asociados con la proliferación del mosquito Aedes aegypti, principal vector del dengue en el país.

Aunque la situación actual no corresponde a un escenario de brote epidémico, las autoridades mantienen una estrategia preventiva para evitar que un cambio en las condiciones ambientales favorezca el aumento de los criaderos y, posteriormente, de la transmisión viral.

Paraguay mantiene baja circulación del dengue

El último reporte de la Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS), publicado el 25 de septiembre, indica que la circulación del virus continúa baja.

Durante las tres semanas correspondientes a las semanas epidemiológicas 35 a 37 no se registraron casos de dengue dentro del territorio nacional, ni se reportaron brotes o fallecimientos relacionados con la enfermedad. Sin embargo, las autoridades detectaron un ligero incremento en las notificaciones de casos sospechosos.

El promedio actual se ubicó en 149 notificaciones de casos sospechosos por semana, una cifra superior a la registrada durante el periodo anterior.

En lo que va de 2026, Paraguay acumula oficialmente 293 personas diagnosticadas con dengue, de acuerdo con la información de Vigilancia de la Salud. Las regiones que presentaron aumentos en las notificaciones recientes son Central, Asunción, San Pedro, Guairá, Amambay, Concepción, Boquerón, Alto Paraguay, Alto Paraná y Presidente Hayes.

Este panorama explica por qué las autoridades mantienen la vigilancia, pese a que actualmente no existe una transmisión epidémica del virus.

¿Por qué se refuerzan los controles ahora?

Uno de los principales factores que preocupa a las autoridades es la llegada de los meses más cálidos y lluviosos.

El SENEPA explicó que las perspectivas climáticas para la primavera y el verano de 2026-2027 contemplan una probabilidad elevada de establecimiento de una fase cálida de El Niño, fenómeno que puede modificar las condiciones climáticas en distintas zonas de Sudamérica.

Para el control del dengue, las condiciones ambientales son especialmente importantes debido al ciclo de reproducción del Aedes aegypti. Los recipientes que acumulan pequeñas cantidades de agua pueden convertirse en lugares adecuados para que el mosquito deposite sus huevos y complete sus etapas inmaduras.

Por este motivo, las autoridades paraguayas buscan actuar antes de que se produzca un incremento significativo de la población del vector.

La estrategia no consiste únicamente en fumigar. El programa nacional de control vectorial contempla diferentes mecanismos, entre ellos la vigilancia entomológica, la identificación y eliminación de criaderos, los rastrillajes, las mingas ambientales y, cuando las condiciones epidemiológicas lo requieren, intervenciones de control químico.

El papel de la vigilancia entomológica

La vigilancia entomológica es uno de los componentes centrales de la estrategia paraguaya.

Este trabajo permite obtener información sobre la presencia, distribución y densidad de Aedes aegypti, además de identificar los lugares donde existen potenciales criaderos.

El SENEPA explica que sus equipos pueden realizar levantamientos de índices entomológicos y utilizar los resultados para determinar las zonas que requieren intervenciones específicas. Cuando se detectan situaciones de riesgo, se pueden desarrollar acciones como bloqueos, rastrillajes y mingas ambientales.

La diferencia es importante: el objetivo es identificar el problema en su etapa inicial y actuar sobre el mosquito y sus criaderos antes de que aumente la transmisión del virus.

El mosquito Aedes aegypti, principal objetivo

El Aedes aegypti es el principal vector de las arbovirosis en Paraguay. Además del dengue, este mosquito puede transmitir enfermedades como el zika y el chikungunya.

Una de las características que hace especialmente importante el control de este mosquito es su capacidad para reproducirse en espacios cercanos a las viviendas.

Recipientes abandonados, neumáticos, baldes, macetas, botellas, canaletas y otros objetos capaces de acumular agua pueden convertirse en criaderos si permanecen expuestos a las precipitaciones.

Por eso, las campañas sanitarias insisten en que el control del dengue no depende exclusivamente de las instituciones públicas. La eliminación de criaderos dentro de viviendas, patios y lugares de trabajo constituye una parte fundamental de la prevención.

Diez minutos pueden ayudar a prevenir criaderos

La Dirección General de Vigilancia de la Salud ha recomendado dedicar aproximadamente diez minutos cada semana a revisar patios y viviendas.

La medida consiste en identificar objetos que puedan acumular agua y actuar sobre ellos: vaciarlos, taparlos, limpiarlos o desecharlos cuando ya no sean necesarios.

Esta revisión periódica adquiere especial importancia después de las lluvias, cuando aumenta la cantidad de recipientes que pueden acumular agua.

Las autoridades también recomiendan mantener limpios los espacios exteriores, evitar la acumulación de residuos y prestar atención a lugares que muchas veces no son revisados durante las tareas habituales de limpieza.

Paraguay mantiene una estrategia de prevención durante todo el año

El refuerzo actual forma parte de una estrategia que no se limita a los periodos en los que aumentan los casos.

El SENEPA informó en agosto que Paraguay transitaba su tercer año consecutivo sin epidemia de dengue, después de mantener acciones sostenidas de vigilancia, prevención y control vectorial.

Según la institución, durante los últimos tres años se han realizado intervenciones junto con comunidades, municipios y otras instituciones. Para septiembre de 2026, el organismo reportó más de 11 millones de criaderos inactivados, alrededor de 2 millones de viviendas visitadas, más de 2 millones de predios rociados y cerca de un millón de manzanas intervenidas con control químico desde agosto de 2023.

Estos datos muestran que el control del mosquito se desarrolla mediante diferentes tipos de intervención y no únicamente mediante fumigaciones.

Nuevas estrategias para el periodo 2026-2030

Paralelamente a las acciones inmediatas, Paraguay está actualizando su estrategia nacional para combatir el dengue y otras arbovirosis.

En septiembre, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, con cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desarrolló un taller para actualizar el Plan de Acción de la Estrategia de Gestión Integrada de Arbovirosis para el periodo 2026-2030.

El proceso contempla diferentes componentes de la respuesta sanitaria, entre ellos la vigilancia epidemiológica y entomológica, el diagnóstico, la atención médica, el control vectorial, la comunicación de riesgos, la gestión ambiental y la participación de las comunidades.

SENEPA también participó en este proceso como referente técnico en materia de control de vectores, aportando experiencia en vigilancia entomológica, identificación de criaderos y acciones territoriales.

No hay actualmente un brote de dengue

Un punto importante para entender el contexto es que el refuerzo de las medidas no significa que Paraguay esté atravesando actualmente una epidemia de dengue.

Los datos oficiales publicados el 25 de septiembre señalan que no se registraron casos de dengue durante las tres semanas epidemiológicas analizadas, tampoco hubo brotes ni fallecidos asociados a la enfermedad durante ese periodo.

La decisión de mantener y reforzar las acciones tiene un carácter principalmente preventivo: las autoridades buscan aprovechar el periodo de baja circulación para reducir la cantidad de criaderos y mantener bajo control la población del mosquito.

De esta manera, la denominada alerta preventiva por dengue en Paraguay debe entenderse dentro de un escenario de preparación y vigilancia, más que como una declaración de epidemia.

El control también depende de las comunidades

El Ministerio de Salud y SENEPA insisten en que el control del dengue requiere coordinación entre organismos públicos, gobiernos locales y ciudadanía.

Las acciones territoriales incluyen la participación de equipos sanitarios y autoridades municipales, pero la eliminación de criaderos también debe mantenerse dentro de los hogares.

Una jornada reciente realizada en Tobatí, departamento de Cordillera, es un ejemplo de este modelo de trabajo. Equipos de salud, autoridades locales y miembros de la comunidad participaron en actividades destinadas a identificar, eliminar y tratar criaderos de Aedes aegypti.

Este tipo de intervenciones busca evitar que los espacios urbanos acumulen las condiciones necesarias para la reproducción del mosquito.

¿Qué debe hacer la población?

Las recomendaciones de las autoridades paraguayas se concentran en medidas sencillas que pueden repetirse semanalmente:

  • Vaciar recipientes que acumulen agua.
  • Mantener tapados los depósitos de agua.
  • Desechar objetos que ya no se utilicen y puedan convertirse en criaderos.
  • Limpiar periódicamente patios, jardines y otros espacios exteriores.
  • Revisar los lugares donde pueda quedar agua después de las lluvias.
  • Evitar la acumulación de residuos y recipientes al aire libre.
  • Mantener la vigilancia incluso cuando no existan brotes activos.

La DGVS ha señalado que la prevención de criaderos mediante el control periódico de los entornos continúa siendo una de las principales herramientas para evitar la proliferación del mosquito y reducir el riesgo de transmisión.

Una prevención que busca adelantarse al riesgo

La situación actual permite a Paraguay mantener una vigilancia preventiva mientras la circulación del dengue permanece en niveles bajos. Sin embargo, las autoridades consideran necesario anticiparse a los posibles cambios ambientales de los próximos meses.

El SENEPA sostiene que la combinación de vigilancia entomológica, control de Aedes aegypti, eliminación de criaderos e intervención comunitaria permitirá mantener una respuesta activa frente a los posibles escenarios epidemiológicos.

Por ahora, los datos oficiales no describen una nueva epidemia de dengue en el país. El foco está puesto en evitar que las condiciones ambientales y la proliferación del mosquito permitan que la situación cambie.

La estrategia paraguaya, por tanto, apuesta por intervenir antes de que aumenten los casos: controlar el mosquito, eliminar sus criaderos y mantener a la población involucrada en las tareas de prevención.

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