El escenario estaba previsto inicialmente para recibir este miércoles el partido de ida de la final entre Independiente Santa Fe y Deportivo Cali. Sin embargo, Sencia, empresa encargada de la concesión del estadio, determinó priorizar las labores de montaje y adecuación necesarias para el espectáculo musical.
La decisión generó malestar entre los clubes y las protagonistas de la final, así como en el sindicato Acolfutpro, que cuestionó el hecho de que un evento musical tenga prioridad sobre un partido correspondiente a la máxima categoría del fútbol femenino colombiano.
Ante la imposibilidad de utilizar El Campín, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) puso a disposición el estadio Metropolitano de Techo como alternativa para que el encuentro pueda disputarse en Bogotá.
Ahora, las autoridades deportivas y los equipos involucrados deberán definir las condiciones y el escenario definitivo para el compromiso, mientras continúa la controversia por la decisión que modificó la programación de la final femenina.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la disponibilidad de los escenarios deportivos y las condiciones en las que se desarrolla el fútbol femenino profesional en Colombia.
