Luego de enterarse de la muerte de su hermano, el subintendente Juan Pablo Vallejo, en medio de un procedimiento entre la Policía y la Fiscalía General de la Nación, en los cerros orientales de Bogotá, el representante a la Cámara del Centro Democrático Gabriel Vallejo, se refirió a lo sucedido en el centro de la capital.
«La violencia y la muerte tocaron hoy la puerta de mi corazón y de mi alma; la tristeza y desolación embargan mi espíritu. Jamás imaginé que una situación como está pudiera ocurrirle a un miembro de mi familia, jamás pensé que la muerte se asomara de la manera en que lo hizo este día», aseguró el congresista por Risaralda, en un comunicado.
Del mismo modo, en la misiva, afirmó que «no puedo negar el profundo dolor que siento por la forma en que partió Juan Pablo. Su ausencia intempestiva, el inmenso vacío que deja, los momentos que nos faltaron para recuperar el tiempo perdido, pero sobre todo, me duele ese sentimiento inconmensurable que está sintiendo su esposa Carolina, su hija Isabella, su madre Alida, y toda la familia, solo Dios lo sabe».
De igual forma, Vallejo realizó un llamado para honrar las labores de los policías. «La muerte de Juan Pablo ha sido uno de los hechos más dolorosos de mi existencia, no solo por el lazo de sangre que nos unía, sino por las circunstancias en que ocurrió. No he dejado de pensar en esos miles de hombres y mujeres que se levantan a diario a dar su vida por nosotros».
Además, añadió que «no he dejado de pensar en sus familias, en sus hijos, en sus amigos; he logrado sentir la angustia que ellos sienten cada vez que salen de sus hogares para cumplir con su deber: la defensa de la vida, la libertad y la propiedad de todos nosotros. Ser conscientes de lo que significa ser un soldado y policía de la patria, de su sacrificio y el de sus familias, de su entrega incondicional y determinación para ver siempre a Colombia grande, respetada y libre».
Asimismo, le pidió a los jóvenes lo siguiente: «Hoy les pido que se detengan un solo instante y piensen en Juan Pablo, otro joven de 25 años que dio su vida por defenderlos, protegerlos, cuidarlos y garantizar que tuvieran un país libre y seguro. Hoy le pido a los colombianos que cada vez que nos crucemos con un soldado y policía le sonriamos y le digamos simplemente: gracias por lo que hacen por nosotros«.
Finalmente, agradeció los mensajes de apoyo, muestras de cariño y agregó un mensaje a quienes acabaron la vida de su hermano. «Quiero decirle a los asesinos de Juan Pablo que oro por ellos, que Dios los perdone y los bendiga», concluyó la misiva.

