En el barrio Aire Libre de Pasto, la venta ilegal de licor se ha convertido en una creciente preocupación para los residentes y líderes comunitarios. Este fenómeno ha llevado a que personas de diversas zonas se desplacen hasta puntos estratégicos en el barrio para adquirir bebidas alcohólicas a precios reducidos. Sin embargo, el problema va más allá de la simple compra de licor: está generando serios problemas de seguridad y convivencia en la comunidad.
Gabriel Jurado, un líder del barrio, ha expresado su creciente preocupación por la situación, afirmando que el problema «se ha salido de las manos». Según Jurado, la venta de licor en condiciones ilegales no solo está atrayendo a compradores de otras áreas, sino que también está fomentando un aumento en las peleas y conflictos en el sector. Esta venta indiscriminada de alcohol está contribuyendo a una atmósfera de inseguridad y desorden, con un notable incremento en los robos y el consumo problemático de bebidas alcohólicas.
Dudosa calidad
El licor vendido en estos puntos no solo es más barato, sino que también es de dudosa calidad, lo que añade un riesgo adicional para los consumidores. La situación ha generado un ambiente de tensión y desconfianza entre los residentes, que se sienten cada vez más vulnerables ante los incidentes que ocurren en el barrio. Las autoridades locales y los líderes comunitarios están trabajando para encontrar soluciones a este problema creciente. Sin embargo, la falta de un control efectivo sobre la venta de licor y la creciente presencia de personas ajenas al barrio han complicado la situación. La comunidad de Aire Libre enfrenta ahora un desafío importante para restaurar la seguridad y la tranquilidad en su entorno, mientras buscan medidas para erradicar el comercio ilegal de alcohol y mitigar sus efectos negativos.



