Los combates entre las fuerzas del Gobierno yemení, respaldadas por Arabia Saudita, y los rebeldes hutíes dejaron al menos 63 muertos durante las últimas 24 horas, según fuentes militares citadas por la agencia AFP. Las cifras, correspondientes a ambos bandos, no han podido ser verificadas de manera independiente.
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De acuerdo con un responsable militar gubernamental, al menos 23 soldados murieron en ataques con misiles y drones lanzados por los hutíes en las provincias de Taiz y Lahj. Por su parte, fuentes militares hutíes informaron de 40 combatientes muertos durante ataques aéreos sauditas y enfrentamientos terrestres.
La mayor intensidad de los combates se concentra en la cordillera de Kahbub, ubicada entre Taiz y Lahj y cercana al estratégico estrecho de Bab el Mandeb. Las fuerzas gubernamentales han informado de enfrentamientos en distintos frentes del oeste de Taiz y de operaciones contra posiciones y refuerzos hutíes.
La escalada también alcanzó territorio saudita. Este jueves, la Defensa Civil de Arabia Saudita informó que los restos de un dron interceptado en la provincia de Taif provocaron la muerte de un residente de nacionalidad yemení. Una mujer saudí resultó herida y un ciudadano paquistaní permanecía en estado crítico, según los reportes disponibles. Se trata de la primera muerte anunciada en Arabia Saudita este mes en medio del aumento de los ataques atribuidos a los hutíes.
Un día antes, Riad había acusado a los hutíes de lanzar un dron hacia La Meca y afirmó que el aparato fue interceptado antes de ingresar al espacio aéreo de la ciudad santa. Los hutíes rechazaron la acusación y calificaron el señalamiento como falso, asegurando que sus operaciones no tienen como objetivo lugares sagrados.
Ofensiva
La nueva ofensiva representa una escalada significativa después de años de relativa tregua en la guerra civil yemení. Los hutíes, que controlan Saná y amplias zonas del norte y oeste del país desde 2014, han ampliado recientemente sus operaciones y su presencia en zonas próximas al mar Rojo y al estrecho de Bab el Mandeb.
El conflicto tiene además consecuencias humanitarias y regionales. Reportes recientes señalan que más de 100.000 personas han sido desplazadas por la nueva ola de violencia, mientras numerosas familias buscan refugio dentro de Yemen o intentan cruzar hacia Yibuti. La ubicación del conflicto también genera preocupación por la seguridad de una de las principales rutas marítimas internacionales.
Las autoridades continúan con operaciones militares en distintos puntos de Yemen mientras aumenta la tensión entre los hutíes y Arabia Saudita. Por ahora, el conflicto permanece abierto y las cifras de víctimas podrían modificarse conforme avancen las investigaciones y se conozcan nuevos reportes desde las zonas de combate.
