La gira internacional de Ed Sheeran atraviesa una controversia después de que varios de los artistas que participaban como teloneros anunciaran su salida en solidaridad con el rapero Macklemore, quien fue apartado de las fechas restantes de la gira por Estados Unidos después de realizar declaraciones públicas de apoyo a Palestina.
La situación comenzó después de un concierto de Macklemore en Nueva Jersey, el pasado 4 de septiembre, durante el cual el artista expresó su respaldo a Palestina y utilizó el mensaje “Free Palestine”. Posteriormente, el rapero afirmó que había sido retirado de la gira y relacionó la decisión con las presiones de algunos estadios estadounidenses.
Cuatro artistas decidieron abandonar la gira
La decisión provocó una reacción entre otros músicos vinculados a The Loop Tour. El productor y músico Finneas, hermano de Billie Eilish; el cantautor irlandés Aaron Rowe; la banda irlandesa Beoga y el grupo danés Lukas Graham anunciaron que no continuarían participando en las próximas presentaciones.
Finneas tenía previsto acompañar a Sheeran durante las fechas de la gira por Sudamérica, mientras que Rowe y Lukas Graham iban a ocupar el lugar de Macklemore en los conciertos estadounidenses restantes. Beoga, por su parte, venía participando directamente en los espectáculos junto a Sheeran e interpretando algunas canciones con el cantante británico.
Finneas explicó que los artistas no deberían ser silenciados por expresar su posición frente al sufrimiento de otras personas y manifestó públicamente su solidaridad con Palestina. Beoga también hizo referencia a la historia de Irlanda y a su propia experiencia histórica con el colonialismo para explicar su decisión.
Sheeran asegura que no tomó la decisión
Ante la creciente polémica, Ed Sheeran se pronunció públicamente para aclarar que la salida de Macklemore no fue decisión suya. El cantante afirmó que la determinación correspondió al promotor de la gira.
Sheeran también explicó que respeta a Macklemore y su derecho a expresar sus opiniones, pero que él ha decidido mantener una postura diferente frente al conflicto entre Israel y Palestina. En un mensaje difundido en redes sociales, señaló que está horrorizado por el sufrimiento provocado por el conflicto y que considera una tragedia humana el dolor causado a ambas partes.
El cantante agregó que no pretende utilizar su plataforma profesional para hacer política y que busca que sus conciertos sean un espacio de encuentro y entretenimiento. También mencionó a los músicos, técnicos y demás trabajadores que dependen económicamente de la gira.
Macklemore también respondió
Macklemore, cuyo nombre real es Benjamin Haggerty, evitó responsabilizar directamente a Sheeran por su salida. El rapero describió al cantante británico como un amigo y reconoció la compleja situación en la que se encontraba.
La polémica, sin embargo, se intensificó después de que Macklemore denunciara que había sido apartado de varias presentaciones tras expresar públicamente su posición sobre Gaza y Palestina. De acuerdo con su versión, algunos recintos estadounidenses habían amenazado con cancelar los conciertos si continuaba formando parte del espectáculo.
La polémica también alcanza las próximas fechas
La salida de Finneas tiene especial importancia para el calendario de la gira, ya que el músico estaba previsto para acompañar a Sheeran en la etapa sudamericana. La renuncia de los demás teloneros también obliga a reorganizar parte de la programación de los conciertos que continúan en Norteamérica.
El episodio ha convertido una decisión relacionada inicialmente con un artista invitado en una controversia más amplia sobre libertad de expresión, posiciones políticas de los músicos y las responsabilidades de los artistas dentro de grandes giras internacionales.
Por ahora, Sheeran mantiene su postura de no utilizar sus conciertos como escenario político, mientras Macklemore y los artistas que abandonaron el tour han defendido públicamente su derecho a pronunciarse sobre el conflicto y expresar solidaridad con la población palestina. La situación deja abierta la discusión sobre hasta dónde pueden llegar las decisiones de promotores y recintos cuando un artista utiliza el escenario para manifestar sus posiciones



