Un juez de Bogotá ordenó retirar temporalmente de redes sociales oficiales algunas publicaciones en las que aparecía el presidente junto a cadáveres de presuntos integrantes de grupos armados abatidos.
La decisión abre un nuevo debate sobre los límites de la comunicación oficial, el respeto por las víctimas y la manera en que el Gobierno presenta públicamente las operaciones de seguridad. El caso podría generar nuevas discusiones jurídicas y políticas sobre el uso de imágenes relacionadas con personas fallecidas.



