Para los habitantes de la Comuna 8, transitar por la vía a Porfía se ha convertido
en una rutina marcada por la paciencia. Polvo, dificultades para movilizarse y una
obra que parece no llegar a su final hacen parte del día a día de quienes viven en
este sector de Villavicencio.
Espera
El reclamo de la comunidad vuelve a poner sobre la mesa el contrato 176 de 2018,
una obra que inicialmente contemplaba un plazo de ejecución de 20 meses y que,
según los cuestionamientos ciudadanos, acumula modificaciones y prórrogas
durante los años siguientes.
La preocupación no está únicamente en cuánto ha tardado el proyecto. Para
quienes viven alrededor del corredor, cada retraso significa continuar enfrentando
dificultades para llegar a sus trabajos, colegios, comercios y viviendas.
Además, los habitantes han llamado la atención sobre las condiciones de algunos
sectores de la obra, especialmente por la situación de un talud y un muro que,
según denuncias de la comunidad, estarían relacionados con afectaciones en
viviendas cercanas.
Riesgo
Las grietas y el temor por la estabilidad de algunas casas han llevado a los
vecinos a pedir que las autoridades revisen técnicamente la situación y expliquen
qué medidas se están tomando para prevenir una emergencia.
En medio de la inconformidad también aparece otra cifra que preocupa: de
acuerdo con los cuestionamientos divulgados por la comunidad, la inversión
asociada al proyecto ya supera los $270 mil millones. Para los habitantes, el
monto contrasta con una obra que todavía no sienten plenamente terminada ni
resuelta.
Más allá de las cifras y los documentos contractuales, la discusión tiene rostro de
barrio. Son familias que necesitan una vía segura, transitable y funcional;
personas que diariamente deben sortear las condiciones del corredor mientras
esperan que una obra anunciada hace años se convierta finalmente en una
solución.
