Un aplauso de seis minutos lo dice todo. Ocurrió en el Parlamento alemán al anunciar la canciller alemana su retiro. Han sido 16 años de progreso continuo y de una estabilidad extraordinaria en tiempos convulsionados y turbulentos para Europa y el mundo. Cuando estudiamos ciencia política en una universidad europea, el profesor empezó el primer día de clase más o menos así: “Política es el arte para que los ciudadanos se sientan representados en un gobierno en busca de su felicidad…etc…”
Y eso fue lo que hizo Ángela Merkel; en medio de partidos que según su doctrina, buscaban mediante el ejercicio del poder esa felicidad para el pueblo, de maneras diferentes. Tendió puentes entre liberales, conservadores, ambientalistas, socialistas, comunistas y democristianos en busca del bien común para los ciudadanos alemanes, obteniendo prosperidad y estabilidad para su país.
Podríamos pensar que la canciller pertenecía a una derecha moderada; sin embargo se entendió con partidos de izquierda opuestos en sus programas de gobierno desde la campaña de hace 16 años. Por ejemplo a raíz de la guerra de Siria toda Europa se volcó en contra de la migración de refugiados a sus respectivos países. Sin embargo, Merkel con una pasmosa seguridad abrió las fronteras alemanas a un millón de refugiados en contra del parecer de sus colegas de la U.E. El resultado fue pasmoso: una cantidad de gente muy diferente comenzó a pagar impuestos, aportó trabajo, los menores aprendieron alemán e ingresaron en buena cantidad a las universidades, unos en ciencias físicas y altas matemáticas, como la canciller, quienes están contribuyendo a la avanzada tecnología alemana. A la diatriba de Donald Trump que falseó los datos arguyendo importación de la criminalidad, sucedió todo lo contrario: ¡disminuyó! Esa es Ángela Merkel que no hizo caso a las falsedades de Trump y otros colegas europeos. ¡Qué manera ejemplar de hacer política!
POR: CARLOS ALVAREZ

