El amor por la cultura en el departamento de Nariño se refleja en el orgullo de sus raíces ancestrales, de sus patrimonios y en la participación activa de las comunidades indígenas, campesinas y afro descendientes del sur de Colombia.
Y es por eso que Manuela Sansón Viteri, una joven modelo de 20 años de edad, estudiante de cuarto semestre de Medicina en la universidad Cooperativa de Colombia, gestora cultural y emprendedora de la ciudad de Pasto, nos cuenta porque las bellas artes corren por sus venas.
¿Qué momento despertó su interés por la música?
“Crecí rodeada de la música de nuestra tierra, una pasión heredada de mi familia y especialmente de mi tío, Óscar Rafael Salazar, reconocido músico y médico siendo el autor de ‘Fuego de Volcán’, cuya obra ha acompañado generaciones de nariñenses y ha fortalecido mi amor por nuestra identidad cultural”.
¿Qué tradición o festividad disfrutas más y por qué te hace sentir bien?
“Me he formado en pintura, baile, piano y canto, encontrando en el arte una de mis mayores pasiones. Además, recibí formación en modelaje desde los 7 años en Make Models, participando en diferentes pasarelas y eventos”.
¿Cómo te conecta la cultura nariñense con tus vivencias o tu familia?
A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de participar en diversas modalidades del Carnaval de Negros y Blancos. Durante varios años consecutivos hice parte del Carnavalito, del desfile de la Familia Castañeda y participé en carrozas, experiencias que me permitieron vivir desde adentro la magia, el esfuerzo y la grandeza de una de las manifestaciones culturales más importantes de nuestro país.
¿A parte de disfrutar del Carnaval que otras experiencias tradicionales la han impactado?
“También hice parte del grupo teatral ‘El Maletín Rojo’ y participé en la grabación del CD navideño ‘Villancicos para Siempre’ junto a las agrupaciones regionales ‘La Bomboná’ y ‘La Murga Son de Aquí’.
Usted también combina la cultura con el deporte. ¿Cómo le va en ese aspecto?
“En el ámbito deportivo he sido campeona en múltiples competencias nacionales de porrismo y he practicado disciplinas como baile, patinaje, gimnasia artística, gimnasia rítmica y pole fitness, experiencias que me han enseñado la importancia de la disciplina, la perseverancia y el trabajo en equipo”.
¿Por qué en el ámbito social es reconocida como una gran lideresa social ?
“Mi formación también ha estado marcada por el liderazgo, la espiritualidad y el servicio a la comunidad. Participé activamente en espacios como Infancia Misionera, Huellas, SJR y talleres de liderazgo ignaciano como Navarra, Lifoli y Javier, experiencias que fortalecieron mis valores humanos, mi capacidad de liderazgo y mi compromiso con las personas. Además, fui monaguilla de la parroquia San Andrés Apóstol, una experiencia que contribuyó significativamente a mi crecimiento personal y espiritual”.
¿Cómo marcha su vida académica?
“Actualmente curso Medicina en la Universidad Cooperativa de Colombia, donde continúo preparándome académica y humanamente para servir a los demás desde una profesión que me apasiona profundamente. Hoy me considero una mujer alegre, empática, disciplinada y orgullosamente pastusa, comprometida con mis raíces, con el bienestar de mi comunidad y con la preservación de la riqueza cultural que nos identifica como región”.



