En Cali, el gerente para la reconstrucción del Valle del Cauca, Juan Manuel Muñoz, advirtió sobre una situación que preocupa a las autoridades encargadas de atender a los damnificados: personas que no han sido afectadas por la emergencia estarían llegando a los albergues habilitados.
Según el funcionario, este hecho genera dificultades en la administración de los espacios destinados a quienes realmente necesitan apoyo, pues se pone en riesgo la adecuada distribución de recursos y la atención prioritaria a las familias afectadas. Muñoz señaló que la articulación con los entes territoriales es el primer paso para garantizar que los albergues cumplan su función y que la ayuda llegue a quienes verdaderamente la requieren.
La presencia de personas ajenas a la condición de damnificados obliga a reforzar los mecanismos de verificación y control en los puntos de atención. Las autoridades trabajan en la implementación de registros más estrictos y en la coordinación con líderes locales para identificar a los beneficiarios legítimos.
El gerente destacó que la transparencia en el manejo de los albergues es fundamental para mantener la confianza ciudadana y para asegurar que los recursos destinados a la reconstrucción no se vean comprometidos. “Debemos garantizar que cada espacio sea ocupado por quienes han perdido sus viviendas o se encuentran en condiciones de vulnerabilidad real”, afirmó.
La advertencia busca prevenir que los esfuerzos institucionales se diluyan y que la atención se desvíe de su propósito principal. En este contexto, se hace un llamado a la responsabilidad y a la solidaridad, recordando que los albergues son un recurso limitado y que su uso indebido afecta directamente a quienes enfrentan las consecuencias de la emergencia.
Las autoridades reiteraron que continuarán fortaleciendo los controles y la coordinación interinstitucional para asegurar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.


