Una repentina inundación afectó el Parque Nacional del Gran Cañón, en Arizona, Estados Unidos, después de fuertes lluvias registradas el sábado 29 de agosto. La emergencia provocó evacuaciones y dejó inicialmente a más de 20 personas sin localizar.
La crecida se produjo en la zona de Bright Angel Creek y Phantom Ranch, donde el agua aumentó rápidamente y afectó senderos, puentes peatonales y otras estructuras. Las autoridades iniciaron un operativo para localizar a excursionistas y visitantes que podrían encontrarse en las áreas afectadas.
Más de 60 personas fueron evacuadas en helicóptero mientras continuaban las labores de búsqueda. Además, se confirmó inicialmente la muerte de un hombre de 46 años, cuyo cuerpo fue localizado cerca de Crystal Rapids, en el río Colorado. Posteriormente, las autoridades informaron del hallazgo de un segundo cuerpo.
La inundación también ocasionó importantes daños en la infraestructura del parque. Varias pasarelas fueron destruidas y la principal tubería que suministra agua a turistas y residentes resultó afectada, por lo que se establecieron restricciones en el consumo de agua y se suspendieron las estancias nocturnas en algunas zonas.
Las autoridades mantienen cerradas algunas áreas turísticas, entre ellas Phantom Ranch, Bright Angel Campground y sectores del sendero North Kaibab. Los equipos de emergencia continúan trabajando en la búsqueda y rescate, mientras se mantiene la preocupación por nuevas tormentas que podrían generar más inundaciones repentinas.
