La administración de Abelardo De La Espriella analiza nuevas herramientas para enfrentar los cultivos ilícitos y contempla reemplazar el glifosato por otra sustancia que permita avanzar en las labores de erradicación.
La iniciativa hace parte de la estrategia del Gobierno para combatir las economías ilegales vinculadas al narcotráfico y reducir la expansión de los cultivos de coca en diferentes zonas del país.
Antes de implementar cualquier producto, las autoridades deberán evaluar su efectividad y determinar sus posibles impactos ambientales y sobre las comunidades que habitan en las áreas donde se realizarían las operaciones.
El eventual cambio en el método de fumigación podría representar una modificación importante en la política antidrogas de Colombia y volvería a poner en el centro del debate los mecanismos empleados para combatir los cultivos de uso ilícito.

