
El terremoto que afectó a varias regiones de Colombia continúa generando consecuencias en la infraestructura pública. En Cali, al menos 64 centros de salud registraron algún tipo de afectación como consecuencia del movimiento sísmico.
De acuerdo con los reportes conocidos por las autoridades, tres de estas instalaciones presentan daños de tal magnitud que deberán ser demolidas. La situación representa un desafío para la prestación de los servicios médicos en las zonas afectadas.
Las autoridades avanzan en la evaluación de las estructuras para establecer cuáles pueden ser reparadas y cuáles requieren intervenciones más profundas. Mientras se adelantan estos trabajos, se busca garantizar que los usuarios puedan continuar accediendo a los servicios de salud.
El impacto del terremoto también ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer la infraestructura hospitalaria y mejorar los mecanismos de preparación frente a emergencias naturales.
La emergencia continúa siendo atendida por organismos locales y nacionales, mientras se evalúan las necesidades de reconstrucción y recuperación de las zonas más afectadas.

