Las cifras de estafas digitales en Colombia no dejan de moverse. Unas suben y otras bajan, pero en cualquier caso el resultado final es un escenario más que complejo. Mientras el número de incidentes reportados crece, ciertas mediciones de fraude exitoso muestran un descenso. En este contexto, conviene entender cómo proteger una conexión a internet: para eso, consulta esta guía introductoria de ExpressVPN, que explica cómo el cifrado permite navegar con privacidad y resguardar los datos frente a interceptaciones.
El volumen de incidentes informáticos en Colombia
Entre enero y mayo de 2026, el Ministerio de Defensa registró 36.998 delitos informáticos, cifra que supera en un 36 % los 27.228 del mismo periodo del año anterior. El año 2025 terminó con 69.328 denuncias, después de que 2024 alcanzara el pico histórico de 74.845.
Según Asobancaria, el sistema financiero recibe en promedio 94 ciberataques cada segundo, lo que se traduce en cerca de 997 robos de datos y 63 robos de identidad cada día. El FortiGuard Labs de Fortinet, por su parte, colocó a Colombia como el tercer país más atacado del mundo en 2025, con 10,9 billones de intentos (el 41 % de los adultos ha sufrido fraude en línea).

La paradoja en las tasas de fraude digital
Más allá de lo dicho, TransUnion midió una caída del 74 % en la tasa de fraude digital durante 2025: pasó de 8,9 % de las operaciones a 2,3 %. Sin embargo, quienes sí perdieron dinero declararon una mediana de 5,8 millones de pesos. El momento más vulnerable, siempre según TransUnion, es la creación de cuentas: allí la tasa llegó al 7,2 %.
Las modalidades empleadas con mayor frecuencia
Cuando se miran las pérdidas económicas, el vishing —llamadas o mensajes de voz fraudulentos— concentra el 25 % de los casos. El phishing —los delincuentes se hacen pasar por entidades legítimas a través de correos, mensajes o sitios web falsos— y el smishing se reparten el 18 % cada uno.
Después del terremoto de agosto de 2026, el Centro Cibernético Policial y Kaspersky detectaron un repunte de campañas falsas de donaciones. Aparecieron cuentas bancarias inventadas, llaves Bre-B y códigos QR que fingían recaudar ayudas.
Las tácticas que más se repiten hoy son:
- Suplantar bancos u organismos humanitarios con mensajes que apremian a actuar de inmediato.
- Crear perfiles falsos en redes sociales y WhatsApp para pedir transferencias a familiares o amigos.
- Aprovechar momentos de conmoción pública para generar confianza de manera rápida y efectiva.
La repercusión en víctimas y organizaciones
Sophos registró que el 18 % de las empresas colombianas pagó rescates por ransomware en 2025, frente al 50 % global. El precio promedio del rescate en el país fue de 40.000 dólares (1 millón de dólares a nivel mundial), mientras que el costo de recuperación (para volver a funcionar normalmente) sin contar el rescate llegó a 870.000 dólares.
La adaptación continua del engaño digital
Lo que cambia de verdad no es solo el volumen de intentos: los delincuentes afinan sus métodos, los vuelven más selectivos y personalizados, mientras algunos controles logran reducir ciertas tasas. Entender esa tensión entre aumento de actividad y mejora parcial en la detección es lo que permite mirar el problema con mayor precisión.
