Un devastador incendio forestal registrado en la costa dálmata de Croacia dejó una persona muerta, alrededor de 40 heridos y obligó a miles de residentes y turistas a abandonar sus viviendas y alojamientos en una de las zonas más visitadas del país durante la temporada de verano.
El incendio comenzó la noche del 13 de agosto de 2026 en una zona boscosa próxima a Lokva Rogoznica, en la costa del Adriático, y avanzó rápidamente hacia Omiš impulsado por fuertes vientos. La velocidad con la que se propagaron las llamas convirtió la emergencia en una de las más graves registradas recientemente en esta región del sur de Croacia.
El fuego avanzó durante la noche hacia zonas habitadas
Las condiciones meteorológicas fueron determinantes para la rápida expansión del incendio. Los fuertes vientos empujaron las llamas a través de áreas cubiertas de pinos, vegetación mediterránea, terrenos agrícolas y zonas cercanas a viviendas.
Según las autoridades y medios públicos croatas, el incendio llegó a extenderse a lo largo de un perímetro aproximado de 23 kilómetros, con una franja de hasta 1,5 kilómetros de ancho en algunos sectores. La superficie afectada alcanzó alrededor de 1.000 hectáreas.
La emergencia se produjo además durante la noche, lo que complicó las labores iniciales de extinción. Las aeronaves utilizadas para combatir incendios no pudieron intervenir inmediatamente debido a las condiciones nocturnas, por lo que los equipos terrestres tuvieron que contener el avance de las llamas mientras el fuego se acercaba a poblaciones y carreteras de la costa.
Imágenes difundidas desde la zona mostraron un cielo iluminado por enormes columnas de fuego y humo, mientras residentes y turistas abandonaban apresuradamente las áreas amenazadas.
Una persona murió y decenas resultaron heridas
La tragedia tuvo consecuencias humanas graves. Una persona fue encontrada sin vida en el área afectada por el incendio, mientras que alrededor de 40 personas resultaron heridas, varias de ellas con lesiones graves.
En los primeros balances, numerosos pacientes fueron trasladados a hospitales de Split y posteriormente algunos de los casos más graves fueron remitidos a centros médicos especializados en Zagreb. Días después del incendio, las autoridades sanitarias confirmaron que varios pacientes con quemaduras graves continuaban en estado crítico.
La identidad y las circunstancias exactas de la muerte fueron objeto de una investigación oficial. Las autoridades ordenaron una autopsia y análisis de ADN para establecer formalmente la identidad de la víctima y determinar la causa de su fallecimiento.
Miles de personas tuvieron que abandonar la zona
Uno de los aspectos más dramáticos de la emergencia fue la evacuación masiva de residentes y visitantes.
Omiš y sus alrededores se encuentran en una región turística muy popular de la costa dálmata, especialmente durante agosto. La llegada del incendio en plena temporada vacacional provocó que cientos de familias y turistas tuvieran que abandonar hoteles, apartamentos y viviendas.
Los primeros reportes situaron la cifra de evacuados en alrededor de 1.000 personas, pero posteriormente medios públicos croatas y otras fuentes informaron que la cifra de personas desplazadas o acogidas en centros de evacuación llegó a aproximarse a los 2.000.
Se habilitaron centros de emergencia y espacios temporales para recibir a las personas que no podían regresar a sus casas o alojamientos. Algunos evacuados pasaron la noche en instalaciones deportivas y otros centros habilitados por las autoridades.
La situación generó escenas de confusión, especialmente entre los turistas que desconocían la zona y tuvieron que abandonar sus alojamientos mientras el incendio se aproximaba.
Viviendas, vehículos y embarcaciones quedaron destruidos
Además del impacto humano, el incendio provocó importantes daños materiales.
Las llamas alcanzaron viviendas, vehículos, negocios y otras propiedades ubicadas en las zonas afectadas. También resultaron dañados terrenos agrícolas, olivares y extensas áreas de bosque mediterráneo.
Las primeras informaciones hablaban de decenas de estructuras y vehículos afectados. El incendio también causó daños en embarcaciones y en la infraestructura de una zona cuya economía depende en gran medida del turismo de verano.
La magnitud de la destrucción llevó a las autoridades croatas a iniciar evaluaciones sobre el costo económico y ambiental del desastre. En una actualización posterior, se informó de una estimación preliminar de daños de alrededor de 110 millones de euros, mientras el Gobierno anunció recursos iniciales para apoyar las labores de limpieza y recuperación.
Cientos de bomberos participaron en la emergencia
El combate contra el incendio movilizó a un amplio operativo de emergencia.
Durante las primeras horas, cientos de bomberos y numerosos vehículos especializados trabajaron para impedir que las llamas siguieran avanzando hacia zonas urbanas. Reuters informó inicialmente de la participación de 286 bomberos, 90 vehículos y cuatro aeronaves, mientras otras actualizaciones locales detallaron diferentes fases del despliegue conforme la situación evolucionaba.
Con la llegada del día, los medios aéreos pudieron incorporarse a las operaciones y ayudar a contener los focos más peligrosos.
Las autoridades lograron controlar progresivamente el incendio, aunque las labores de extinción y vigilancia continuaron durante varios días debido al riesgo de reactivación en las zonas afectadas.
Finalmente, el 27 de agosto, casi dos semanas después del inicio de la emergencia, el incendio de Lokva Rogoznica fue declarado oficialmente extinguido.
Investigan qué provocó el devastador incendio
Las autoridades croatas mantienen abierta una investigación para determinar el origen del fuego.
La Fiscalía y la Policía de Split realizaron inspecciones en el lugar donde comenzó el incendio y ordenaron la recolección de muestras materiales, así como la revisión de grabaciones de cámaras de seguridad disponibles en el área afectada.
Especialistas forenses fueron enviados a la zona para analizar posibles evidencias que permitan establecer cómo se inició el fuego. Hasta el momento de las últimas actualizaciones oficiales consultadas, la causa definitiva del incendio no había sido establecida públicamente.
Las autoridades han señalado que la investigación continúa y que no se deben adelantar conclusiones sobre un posible origen accidental o intencional hasta que finalicen los análisis correspondientes.
El desastre ocurre en medio de una ola de incendios en Europa
La tragedia en Croacia no fue un hecho aislado. Durante el verano de 2026, diferentes países europeos enfrentaron incendios forestales favorecidos por altas temperaturas, sequías y condiciones de vegetación extremadamente seca.
Francia, Grecia, Alemania y otras regiones del continente también registraron grandes incendios y evacuaciones durante el mismo periodo. Los expertos han advertido que las olas de calor prolongadas y las condiciones de sequía incrementan el riesgo de incendios de rápida propagación.
En el caso de la costa croata, la combinación de vegetación seca, temperaturas elevadas y fuertes vientos creó condiciones especialmente peligrosas. Una vez iniciado el fuego, las ráfagas facilitaron que las llamas avanzaran rápidamente desde las zonas boscosas hacia sectores habitados.
Una de las peores emergencias recientes en la costa dálmata
El incendio dejó una profunda huella en las comunidades cercanas a Omiš. Además de la víctima mortal y las decenas de personas heridas, numerosas familias y negocios deberán enfrentar ahora un largo proceso de recuperación.
La tragedia también evidenció la vulnerabilidad de las zonas turísticas mediterráneas frente a incendios forestales que pueden pasar, en cuestión de horas, de afectar áreas naturales a amenazar directamente viviendas, carreteras y centros urbanos.
Aunque el fuego fue declarado oficialmente extinguido el 27 de agosto, las consecuencias del desastre continúan. Las autoridades mantienen las investigaciones sobre su origen, mientras los equipos locales avanzan en la limpieza de las áreas afectadas y en la evaluación completa de los daños.
Lo ocurrido en Lokva Rogoznica y Omiš se convirtió así en uno de los episodios más graves de la temporada de incendios en Croacia: una emergencia que obligó a miles de personas a huir de las llamas y dejó una víctima mortal, decenas de heridos y una extensa franja de la costa dálmata marcada por la destrucción.




