El gasto militar mundial volvió a marcar un máximo histórico. El mundo destinó 2,887 billones de dólares a actividades militares durante 2025, según las estimaciones del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), una de las principales organizaciones internacionales dedicadas al análisis de conflictos, armamento y seguridad.
La cifra representa un aumento real del 2,9 % frente a 2024 y supone el undécimo año consecutivo de crecimiento del gasto militar global. Aunque el ritmo de crecimiento fue menor que el registrado el año anterior, el resultado final llevó el presupuesto mundial de defensa al nivel más alto documentado hasta ahora por SIPRI.
El nuevo récord confirma una tendencia que se ha consolidado durante la última década: los gobiernos están destinando cada vez más recursos a sus fuerzas armadas, la compra de equipos, la investigación militar, el mantenimiento de arsenales y otras actividades relacionadas con la defensa. Entre 2016 y 2025, el gasto militar mundial aumentó un 41 %, reflejando un escenario internacional marcado por guerras prolongadas, rivalidades entre grandes potencias y una creciente percepción de inseguridad.
Un récord que refleja un mundo cada vez más militarizado
Los 2,887 billones de dólares —aproximadamente 2,9 billones— no representan simplemente una cifra económica récord. Para SIPRI, el dato refleja una transformación más amplia en las prioridades de seguridad de numerosos gobiernos.
El gasto militar mundial equivale al 2,5 % del producto interno bruto global, lo que significa que, en promedio, una porción cada vez mayor de la riqueza producida en el planeta está siendo destinada a actividades militares. El gasto mundial por persona alcanzó además los 352 dólares en 2025.
La subida se produjo por undécimo año consecutivo. Sin embargo, el crecimiento de 2025 fue más moderado que el de 2024, cuando el gasto militar global había registrado un fuerte incremento anual. Ese año, el mundo destinó cerca de 2,718 billones de dólares a defensa, con un aumento del 9,4 % en términos reales según la metodología actualizada de SIPRI.
El hecho de que el crecimiento se haya desacelerado no significa que los presupuestos militares hayan dejado de aumentar. Por el contrario, el gasto global siguió avanzando hasta alcanzar un nuevo máximo.
Estados Unidos sigue siendo el mayor inversor militar del planeta
Estados Unidos se mantuvo como el país con mayor gasto militar del mundo. SIPRI estima que en 2025 destinó alrededor de 954.000 millones de dólares a su presupuesto militar.
A pesar de seguir ocupando ampliamente el primer lugar, el gasto estadounidense registró una reducción del 7,5 % respecto al año anterior, un cambio que SIPRI vincula en buena medida a una modificación de la política estadounidense sobre la financiación de ayuda militar. Esta reducción contribuyó a que el crecimiento global de 2025 fuera considerablemente menor que el observado en 2024.
Sin embargo, Estados Unidos continúa concentrando una parte extraordinariamente importante del gasto militar mundial. Su presupuesto sigue superando ampliamente el de cualquier otro país y mantiene a Washington como la principal potencia en términos de inversión militar.
China y Rusia consolidan su posición entre las grandes potencias militares
Después de Estados Unidos, China se mantuvo como el segundo mayor inversor militar del mundo, con un gasto estimado de 336.000 millones de dólares en 2025, tras aumentar un 7,4 % frente al año anterior.
En tercer lugar apareció Rusia, cuyo gasto militar fue estimado en 190.000 millones de dólares, un incremento del 5,9 %. El sostenimiento de altos niveles de inversión militar ocurre en un contexto en el que la guerra entre Rusia y Ucrania continúa teniendo un impacto profundo sobre las prioridades presupuestarias y de seguridad en Europa y otras regiones.
La concentración del gasto en las principales potencias no significa, sin embargo, que el aumento sea exclusivo de ellas. Una de las características de la actual tendencia es que numerosos países están revisando sus estrategias de defensa y aumentando sus presupuestos.
Europa acelera el rearme
Europa fue una de las regiones donde el aumento del gasto militar resultó más evidente. Según SIPRI, el gasto regional alcanzó los 864.000 millones de dólares en 2025, un crecimiento del 14 %.
El incremento se explica en gran medida por las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania y por la preocupación de numerosos gobiernos europeos sobre la seguridad del continente. Países que durante décadas mantuvieron presupuestos militares relativamente contenidos han comenzado a aumentar la inversión en defensa, modernizar equipos y ampliar sus capacidades.
Alemania, por ejemplo, ocupó el cuarto lugar entre los mayores inversores militares del mundo en 2025, con 114.000 millones de dólares y un aumento del 24 %. Polonia incrementó su gasto un 23 %, mientras que España registró uno de los mayores aumentos entre los principales países, con un crecimiento del 50 %, según las estimaciones incluidas en el resumen anual de SIPRI.
Este proceso representa uno de los cambios más significativos en la política de seguridad europea de las últimas décadas. El continente, que durante años redujo o mantuvo estables varios de sus presupuestos militares después del final de la Guerra Fría, ha entrado en una etapa de mayor inversión en defensa.
Ucrania mantiene uno de los mayores esfuerzos militares en relación con su tamaño
Ucrania se ubicó entre los principales países por gasto militar en 2025, con una inversión estimada de 84.100 millones de dólares, lo que representó un aumento del 20 % frente a 2024.
La cifra debe analizarse teniendo en cuenta la dimensión de la economía ucraniana y el impacto directo de la guerra sobre el país. Durante los últimos años, el conflicto ha obligado a destinar una proporción extraordinaria de los recursos nacionales a la defensa.
En 2024, por ejemplo, SIPRI estimó que Ucrania había destinado el equivalente al 34 % de su PIB al gasto militar, una muestra de la enorme presión económica que supone mantener un esfuerzo bélico de alta intensidad.
Asia y Oceanía también incrementan sus presupuestos
La tendencia no se limita a Europa. En Asia y Oceanía, el gasto militar alcanzó los 681.000 millones de dólares en 2025, con un incremento regional del 8,1 %.
China es el principal motor del gasto militar en la región, pero otros países también han incrementado sus inversiones en defensa en respuesta a tensiones territoriales, disputas marítimas, rivalidades estratégicas y preocupaciones sobre el equilibrio de poder en el Indo-Pacífico.
India ocupó el quinto lugar mundial, con un gasto de 92.100 millones de dólares y un incremento del 8,9 %. Japón también aumentó su inversión hasta 62.200 millones de dólares, un 9,7 % más que el año anterior.
La evolución de estos presupuestos evidencia que la competencia estratégica entre las grandes potencias no se desarrolla únicamente en Europa. Asia se ha convertido en uno de los principales escenarios de modernización militar del mundo.
África también registra un aumento
El gasto militar en África aumentó un 8,5 % en 2025, hasta alcanzar aproximadamente 58.200 millones de dólares, según SIPRI.
Aunque la región representa una proporción mucho menor del gasto global que América, Europa o Asia, el crecimiento demuestra que el aumento de las inversiones militares se está produciendo en distintas partes del planeta. Conflictos internos, golpes de Estado, insurgencias, terrorismo y disputas regionales han influido en las decisiones presupuestarias de varios gobiernos africanos.
América reduce su gasto regional, pero sigue concentrando una enorme cantidad de recursos
La situación fue diferente en América. El gasto militar regional cayó un 6,6 % en 2025, hasta los 1,065 billones de dólares, una reducción vinculada principalmente al descenso registrado por Estados Unidos.
Aun así, el continente continúa siendo la región con mayor volumen absoluto de gasto militar debido al peso del presupuesto estadounidense.
Esto demuestra cómo las decisiones presupuestarias de una sola superpotencia pueden tener un efecto considerable sobre las estadísticas globales. La reducción del gasto estadounidense ayudó a moderar el crecimiento mundial, incluso cuando numerosos países continuaron incrementando sus propios presupuestos militares.
Oriente Medio mantiene un gasto elevado
En Oriente Medio, SIPRI estimó que el gasto militar regional se mantuvo prácticamente estable en 218.000 millones de dólares durante 2025.
La estabilidad regional de un año a otro no significa que la zona haya dejado de ser uno de los principales focos de inversión militar. Las tensiones, conflictos y rivalidades existentes en Oriente Medio continúan impulsando presupuestos de defensa considerablemente elevados.
En años recientes, los conflictos en la región y la guerra en Gaza estuvieron entre los factores que contribuyeron al fuerte aumento del gasto militar mundial. SIPRI había señalado que el incremento global de 2024 estuvo impulsado, entre otros elementos, por la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto en Gaza y otras tensiones geopolíticas.
¿Por qué está aumentando el gasto militar mundial?
No existe una única explicación para el crecimiento. El récord de 2,9 billones de dólares es el resultado de varios procesos que se desarrollan simultáneamente.
El primero es la existencia de conflictos armados de gran escala. La guerra entre Rusia y Ucrania ha transformado la política de seguridad europea y ha obligado a numerosos países a reconsiderar sus capacidades militares.
El segundo factor son las tensiones geopolíticas entre las principales potencias. La competencia entre Estados Unidos y China, junto con las preocupaciones sobre el equilibrio de poder en Asia y el Indo-Pacífico, ha impulsado programas de modernización militar y aumentos presupuestarios.
También influyen los conflictos y crisis de seguridad en Oriente Medio, África y otras regiones. A esto se suma la necesidad percibida por muchos gobiernos de reemplazar equipos antiguos, ampliar arsenales, desarrollar nuevas tecnologías y fortalecer sus capacidades de defensa.
SIPRI destaca que el crecimiento del gasto militar no es un fenómeno aislado de una sola región. La tendencia de los últimos años ha sido global y ha coincidido con un aumento de las tensiones internacionales y la percepción de un entorno de seguridad más incierto.
Una década de crecimiento casi ininterrumpido
La magnitud del cambio se entiende mejor al observar la evolución de la última década. Entre 2016 y 2025, el gasto militar mundial aumentó un 41 %, según SIPRI.
En 2024, el instituto ya había informado que el gasto global había alcanzado entonces un récord de aproximadamente 2,7 billones de dólares y que la inversión militar llevaba una década de crecimiento consecutivo. El salto registrado en 2025 llevó esa cifra todavía más arriba, hasta los 2,887 billones.
La evolución evidencia que el mundo se encuentra en un ciclo de rearme y fortalecimiento militar que, lejos de limitarse a una guerra o a una región específica, involucra a una gran cantidad de países.
El debate: seguridad, defensa y prioridades económicas
El aumento del gasto militar también abre un debate sobre las prioridades de los gobiernos. Los defensores de mayores presupuestos argumentan que el deterioro del escenario internacional obliga a los Estados a fortalecer su capacidad de defensa y disuasión.
Desde esta perspectiva, reducir la inversión militar en un contexto de guerras y tensiones podría aumentar la vulnerabilidad de los países frente a amenazas externas.
Sin embargo, el crecimiento de estos presupuestos también plantea preguntas sobre el destino de los recursos públicos y sobre el equilibrio entre la inversión en defensa y otras necesidades, como salud, educación, infraestructura, desarrollo económico y cooperación internacional.
SIPRI no establece en sus estadísticas si un nivel determinado de gasto es adecuado o inadecuado. Su función consiste en recopilar, analizar y comparar la evolución de los presupuestos militares. Lo que sí muestran los datos es una tendencia clara: el gasto militar mundial continúa creciendo y ha alcanzado el nivel más alto registrado hasta la fecha.
Un nuevo récord en un escenario internacional incierto
El récord de 2,9 billones de dólares en gasto militar mundial representa mucho más que una marca estadística. Es una señal de cómo los gobiernos están respondiendo a un escenario internacional caracterizado por guerras activas, rivalidades entre potencias, conflictos regionales y una creciente preocupación por la seguridad.
Aunque el incremento de 2025 fue más moderado que el registrado en 2024, el mundo completó su undécimo año consecutivo de aumento del gasto militar. Europa y Asia continuaron elevando sus presupuestos con fuerza, África también registró un incremento significativo y las principales potencias mantuvieron inversiones de cientos de miles de millones de dólares.
La desaceleración del crecimiento global no ha significado el final del ciclo de rearme. Por el contrario, los datos más recientes de SIPRI confirman que el mundo sigue destinando cantidades históricas a la defensa y que, por ahora, la tendencia continúa siendo ascendente.
El gasto militar mundial de 2025, estimado en 2,887 billones de dólares, se convierte así en un nuevo indicador de una época marcada por la incertidumbre geopolítica: nunca antes, según los registros de SIPRI, se había destinado tanto dinero a actividades militares en un solo año.




