Muy interesantes nos resultan las recientes declaraciones dadas a conocer por la directora del Instituto Nacional de Salud Martha Ospina, en el sentido de que el 89 por ciento de la población colombiana, entre asintomáticos y sintomáticos, con toda probabilidad estuvo contagiada de Covid-19, porcentaje del cual el 53 por ciento fue afectado por la variante Mu.
Se trata de unas cifras que han salido del estudio de seroprevalencia, que en las últimas semanas el instituto realizó en 12 de las principales ciudades del país, en el cual se pone en evidencia que la mayoría de los colombianos se vieron en un momento contagiados por la pandemia, si bien muchos de ellos no se enteraron de esta circunstancia debido a que fueron asintomáticos y, por lo tanto, no desarrollaron ninguno de los síntomas que caracterizan a la enfermedad.
También es de resaltar de este informe, que si bien la variante Mu del coronavirus es la que prevalece en Colombia, según el estudio que se acaba de dar a conocer, es la variante Delta la que en estos momentos ofrece el mayor peligro, a consecuencia de su gran capacidad de transmisión, la cual hace que en Colombia la Mu esté perdiendo protagonismo en lo que tiene que ver con los casos de contagio, mientras que la variante Delta está ganando mucho espacio en nuestro medio.
«Debemos continuar actuando frente a esta emergencia del Covid-19 con la mayor responsabilidad y tener muy en cuenta que la menor negligencia en lo referente a las medidas de seguridad puede ser fatal, puesto que no se descarta la posibilidad de un cuarto pico».
¿Qué nos muestra este estudio? En primer lugar, este reporte oficial del Instituto Nacional de Salud nos debe hacer comprender una vez más que, a pesar de los procesos de vacunación, la pandemia de Covid-19 sigue siendo una amenaza real, razón por la cual no hay motivo para dejar a un lado los protocolos de bioseguridad, como son el uso obligado del tapabocas, mantener el distanciamiento social y no olvidarnos del frecuente lavado de manos.
Lo que debemos hacer es continuar con estas medidas, si no queremos morir y pasar a engrosar la lista de más de 125 mil personas que han fallecido debido a la enfermedad, puesto que el virus sigue latente en todo el país y sigue siendo mortal como desde su llegada al país en marzo del 2020.
En este orden ideas consideramos totalmente acordes con la situación que estamos viviendo en torno a esta enfermedad, las recomendaciones que hace la funcionaria de salud en torno al estricto cumplimiento de las medidas de protección personal por parte de cada uno de los colombianos y del rápido y completo estudio de todos los contactos que hayan tenido los casos positivos, responsabilidad que les cabe a las empresas prestadoras de salud, así como a las secretarías de salud, dando lugar al aislamiento mientras se está a la espera del resultado de la prueba.
Nos parece que se trata de recomendaciones que todos debemos seguir al pie de la letra, especialmente aquí en el departamento de Nariño, donde estamos viendo un irresponsable descuido en lo que tiene que ver con las normas del autocuidado que exige la pandemia.
La directora del INS, Martha Ospina, es optimista en torno a que esta epidemia que nos ha azotado durante año y medio tiene que terminar y la vida volverá a la normalidad que todos conocemos, puesto que si mantienen los bajos índices de contagio que hay ahora en el país y no se descuidan las medidas de bioseguridad y las vacunaciones no se detienen, necesariamente el impacto de la enfermedad será cada día menor.
Para ello debemos continuar actuando frente a esta emergencia del Covid-19 con la mayor responsabilidad y tener muy en cuenta que la menor negligencia en lo referente a las medidas de seguridad puede resultarnos fatal, puesto que no descarta la posibilidad de un cuarto pico.

