Con el lanzamiento de Bailando, bailando, su tercer trabajo discográfico, el cancionista nariñense Lucio Feuillet llegó al escenario del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en Bogotá. Lucio Feuillet es un músico pastuso, que en sus composiciones denota una fuerte inspiración en el departamento de Nariño.
Este fue un escenario lleno de carnaval, colores, arte y canciones que contó con la participación de trece músicos, danzantes e invitados especiales, referentes de la música y la cultura nariñense.
Maestras y maestros de nuestras tradiciones engalanaron este espacio, entre ellos el Colectivo Indoamericanto, la maestra acordeonista Nohemí Insandará del corregimiento de Jamondino, los vestuarios y atuendos de Dayra Benavides, hicieron parte de esta maravillosa presentación.
El álbum Bailando, bailando nos permite escuchar también y recordar las voces del maestro Luis ‘Chato’ Guerrero, Ligia Eraso de la agrupación Guaneña y Son del corregimiento de El Encano y de don Teodulfo Yaqueno, creador de la agrupación Los Alegres de Genoy. El cantautor Lucio Feuillet dijo “Me gusta mucho retratar artística y sonoramente nuestros tiempos, las sensibilidades de nuestras comunidades. Espero que ese retrato sea duradero, que tenga metáforas, poesía, imágenes y que despierte en la gente que nos escucha mucha conexión con nuestro territorio”.
El álbum musical fue grabado en Groove Studios durante los meses de noviembre 2019 y junio 2020, y contiene ritmos de son sureño, sanjuanito, cumbia, bolero, raymi y rock.
La receptividad del público fue tal, que el Teatro Mayor de Bogotá llenó el aforo permitido. 600 personas asistieron al lanzamiento y bailaron con los ritmos propios de Nariño.
Con respecto a la acogida de su música en este escenario el artista manifestó “para mí siempre es una alegría, pues uno de los motores para hacer este disco es precisamente esa receptividad tan bonita de un público que quizás nunca ha estado en un carnaval o no conoce la región. He venido tocando estas canciones en otros espacios y siempre noto una sensación muy profunda. Es que el carnaval habita en nosotros que como nariñenses y cada vez que nosotros vamos a diferentes lugares podemos llevarlo con nosotros, que se comunica, que está y que lo vivimos de formas muy personales y muy diferentes, desde la fiesta, la música, los colores. Es precioso ver cómo la música conecta con la gente y le transmite este sentimiento”.

