La prueba de los 400 metros con vallas volvió a ofrecer uno de los grandes espectáculos del atletismo internacional durante la final de la Liga de Diamante disputada en Zúrich. El protagonista fue el noruego Karsten Warholm, quien se impuso en el estadio Letzigrund con un tiempo de 46,70 segundos y estableció un nuevo récord de la reunión.
Sin embargo, existe una precisión importante frente a la información que ha circulado sobre aquella competencia: Warholm no estableció un nuevo récord mundial en Zúrich. La marca de 46,70 fue un récord del evento, mientras que el récord mundial de los 400 metros con vallas masculinos continúa perteneciendo al propio Warholm, con 45,94 segundos, conseguido en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.
La diferencia puede parecer pequeña en términos de tiempo —menos de un segundo—, pero en una disciplina tan exigente como los 400 metros con vallas representa una distancia considerable y, sobre todo, separa una marca histórica de un récord mundial.
Warholm vuelve a dominar en Zúrich
El 28 de agosto de 2025, Karsten Warholm llegó al Letzigrund de Zúrich como uno de los principales nombres de la jornada y respondió a las expectativas con una carrera de enorme nivel.
El noruego cruzó la meta en 46,70 segundos, suficiente para quedarse con el título de la Liga de Diamante y mejorar el récord de la reunión que él mismo había establecido anteriormente. World Athletics confirmó que aquella marca solamente había sido superada en la historia por el propio Warholm, el estadounidense Rai Benjamin y el brasileño Alison dos Santos.
Warholm estuvo acompañado en el podio por el catarí Abderrahman Samba, segundo con 47,45 segundos, y el nigeriano Ezekiel Nathaniel, tercero con 47,56. La carrera volvió a demostrar el extraordinario nivel que ha alcanzado la especialidad en los últimos años.
El resultado también tuvo un significado especial para Warholm porque llegó en un momento importante de la temporada. El noruego se encontraba preparándose para defender su título mundial y había conseguido previamente una marca de 46,28 segundos en Silesia, que en ese momento constituía el mejor registro mundial de la temporada.
¿Fue realmente una nueva marca mundial?
Aquí está el punto fundamental para entender correctamente la noticia.
No. El 46,70 de Zúrich no fue un récord mundial.
Fue un récord de la reunión de Weltklasse Zürich, es decir, la mejor marca registrada en la historia de esa competición para los 400 metros con vallas masculinos.
El récord mundial pertenece también a Karsten Warholm, pero fue establecido cuatro años antes, durante los Juegos Olímpicos de Tokio.
El 3 de agosto de 2021, Warholm protagonizó una de las carreras más extraordinarias de la historia del atletismo. El noruego ganó la final olímpica con 45,94 segundos, convirtiéndose en el primer atleta en bajar de los 46 segundos en los 400 metros con vallas. World Athletics ratificó oficialmente aquel registro como récord mundial.
Por lo tanto, la comparación correcta es:
- Récord mundial: 45,94 segundos — Karsten Warholm, Tokio 2021.
- Marca de Zúrich 2025: 46,70 segundos — Karsten Warholm.
- Diferencia: 0,76 segundos.
La propia base histórica de World Athletics mantiene los 45,94 segundos de Warholm como la referencia mundial de la prueba.
Una carrera que cambió la historia de los 400 metros con vallas
Para comprender la magnitud de los 46,70 segundos de Zúrich hay que mirar la evolución reciente de la prueba.
Durante décadas, el récord mundial masculino perteneció a atletas de la talla de Edwin Moses y Kevin Young. Young estableció en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 una marca de 46,78 segundos, que permaneció como récord mundial durante casi tres décadas.
El registro parecía prácticamente intocable hasta que Warholm comenzó a cambiar los límites de la especialidad.
El 1 de julio de 2021, apenas un mes antes de los Juegos Olímpicos de Tokio, el noruego corrió en Oslo en 46,70 segundos, bajando en ocho centésimas el histórico récord de Young.
Pero Warholm todavía tenía más.
En Tokio, poco después, volvió a enfrentarse a dos de los grandes especialistas de la época: Rai Benjamin, de Estados Unidos, y Alison dos Santos, de Brasil. El resultado fue una carrera extraordinaria.
Warholm ganó con 45,94; Benjamin terminó segundo con 46,17 y dos Santos fue tercero con 46,72. Los tres atletas quedaron dentro de la antigua plusmarca mundial de Kevin Young.
La carrera olímpica de Tokio fue tan rápida que redefinió por completo la escala de rendimiento de los 400 metros con vallas.
El récord de Warholm sigue siendo una referencia mundial
La marca de 45,94 segundos tiene además una particularidad: no se trata simplemente de un récord conseguido en una carrera aislada, sino de una actuación que marcó un antes y un después en la disciplina.
World Athletics señala que Warholm consiguió en Tokio el primer registro inferior a 46 segundos en la historia de los 400 metros con vallas. Además, su carrera estuvo acompañada por los 46,17 de Benjamin y los 46,72 de dos Santos, lo que convirtió aquella final olímpica en una de las pruebas más rápidas jamás disputadas.
El estadounidense Benjamin también se ha acercado de manera repetida al récord. En los registros históricos de World Athletics aparece con marcas de 46,17 y 46,54, mientras que dos Santos también ha conseguido registros inferiores a 47 segundos.
Esto explica por qué cada carrera entre estos especialistas genera tanta expectativa: la barrera de los 47 segundos, que durante muchos años fue prácticamente reservada para unos pocos atletas excepcionales, se ha convertido en un territorio mucho más frecuente para la élite de la especialidad.
¿Por qué 46,70 sigue siendo una marca extraordinaria?
Aunque no haya sido récord mundial, correr los 400 metros con vallas en 46,70 segundos es una hazaña de enorme magnitud.
La prueba combina velocidad pura con resistencia, técnica y capacidad para mantener el ritmo después de superar diez vallas. El atleta debe recorrer una vuelta completa a la pista mientras afronta obstáculos distribuidos a lo largo del recorrido.
En ese contexto, cada centésima puede resultar decisiva.
Los 46,70 segundos de Warholm fueron, además, exactamente la misma marca con la que había establecido el récord mundial en Oslo en julio de 2021. La diferencia es que cuatro años después ese registro ya no representaba el récord mundial, pero seguía siendo suficientemente rápido para convertirse en una nueva plusmarca de la reunión de Zúrich.
Zúrich, un escenario histórico para el atletismo
El estadio Letzigrund se ha convertido en uno de los escenarios tradicionales del atletismo mundial y la reunión de Weltklasse Zürich forma parte de la Liga de Diamante, el principal circuito internacional de reuniones de atletismo.
La edición de 2025 reunió a numerosas figuras internacionales y sirvió como escenario para varias actuaciones destacadas. Además de la victoria de Warholm en los 400 metros con vallas, la jornada tuvo otros resultados sobresalientes.
En la competición femenina de 400 metros con vallas, la neerlandesa Femke Bol ganó con 52,18 segundos y también estableció un nuevo récord de la reunión. Según World Athletics, aquella victoria fue además la número 30 consecutiva de Bol en una carrera de 400 metros con vallas dentro de la Liga de Diamante.
Esto convirtió a Zúrich en uno de los grandes puntos de atención de aquella temporada para los especialistas en vallas.
El contexto actual: Zúrich 2026 todavía no se ha disputado
Hay otro elemento importante para evitar confusiones con las fechas.
A fecha de 14 de agosto de 2026, la edición de Zúrich de la Liga de Diamante de 2026 todavía no se ha celebrado. La organización de Weltklasse Zürich tiene programada la competición para el 27 de agosto de 2026, cuando volverá a reunir a la élite internacional en el estadio Letzigrund.
Por ello, cualquier información que presente en agosto de 2026 una supuesta nueva marca mundial conseguida en la parada de Zúrich 2026 estaría adelantando un resultado que todavía no ha ocurrido.
La competición de 2026 sí incluye nuevamente los 400 metros con vallas masculinos y femeninos entre sus disciplinas.
Una precisión que cambia el titular, pero no la importancia de la noticia
La diferencia entre decir que Warholm consiguió una marca mundial y afirmar que estableció un récord mundial es fundamental en periodismo deportivo.
Una marca puede referirse a un tiempo de altísimo nivel, a un récord nacional, continental, de temporada o de una competición concreta. En cambio, un récord mundial significa que ningún atleta ha conseguido oficialmente un registro superior en la historia de la disciplina bajo las condiciones reglamentarias correspondientes.
En Zúrich, Warholm consiguió un resultado extraordinario: 46,70 segundos y un nuevo récord de la reunión.
Pero su récord mundial sigue siendo el impresionante 45,94 de Tokio 2021.
La carrera de Zúrich, por tanto, no destronó su propia plusmarca planetaria, pero sí confirmó que el noruego continúa perteneciendo a la reducida élite capaz de correr los 400 metros con vallas por debajo de los 47 segundos.
Un récord mundial que todavía pertenece a Warholm
Cuatro años después de aquella histórica final olímpica, la marca de 45,94 segundos continúa siendo el gran referente de la especialidad.
El registro conseguido en Zúrich en 2025 demuestra que Warholm seguía teniendo velocidad suficiente para competir en la zona más alta de la clasificación mundial, mientras que la presencia de atletas como Rai Benjamin y Alison dos Santos mantiene abierta una de las rivalidades más interesantes del atletismo contemporáneo.
Por eso, aunque la afirmación de que en Zúrich se estableció una nueva marca mundial sea incorrecta, la historia detrás de la carrera sí merece atención.
Karsten Warholm volvió a demostrar en Zúrich que los 400 metros con vallas siguen siendo uno de los territorios más competitivos del atletismo moderno. Su 46,70 fue récord de la reunión, una de las mejores marcas del mundo y una nueva demostración del nivel de un atleta que, desde Tokio 2021, mantiene en su poder el récord mundial de la disciplina con aquellos históricos 45,94 segundos.




