Sus almohadas también necesitan cuidados
Las almohadas acumulan sudor, polvo, células muertas y ácaros con el paso del tiempo. Si no se limpian correctamente, pueden afectar la calidad del descanso. Especialistas recomiendan revisar la etiqueta antes del lavado para conocer las instrucciones del fabricante.
Cinco consejos para mantenerlas limpias
*Lave las almohadas cada cuatro o seis meses, según el uso.
*Utilice un detergente suave para evitar residuos en las fibras.
*Asegúrese de que queden completamente secas antes de volver a usarlas.
*Proteja las almohadas con fundas lavables y cámbielas con frecuencia.
*Reemplace la almohada cuando pierda su forma o presente manchas permanentes.
Dormir mejor también depende de la higiene
Mantener limpias las almohadas ayuda a reducir la presencia de alérgenos y prolonga su vida útil. Una buena higiene también favorece un descanso más saludable y confortable.




