Hadjar sorprende al mundo de la F1 con una temporada de rookie que nadie esperaba en Red Bull
Isack Hadjar llega al parón de verano como una de las grandes revelaciones de la temporada 2026 de la Fórmula 1, octavo en el campeonato de pilotos con 68 puntos en lo que es su primera temporada completa en la categoría reina tras ascender desde Racing Bulls para reemplazar a Yuki Tsunoda en Red Bull. El joven francés de origen argelino llegó al equipo austriaco con la presión enorme de tener que rendir junto a Verstappen en un coche que no estaba siendo competitivo, y en lugar de hundirse bajo ese peso respondió con actuaciones consistentes que han sorprendido a propios y extraños en el paddock. En Hungría terminó sexto sumando puntos importantes y fue uno de los pilotos más sólidos de la segunda mitad de la carrera cuando el ritmo del Red Bull le permitió mantener posiciones ante rivales con coches más rápidos.
Lo que más impresiona de Hadjar en su debut en Red Bull es su madurez táctica y su capacidad para sacar el máximo de un coche que claramente no es el más rápido de la parrilla en 2026. A diferencia de otros rookies que llegan a equipos top y se pierden bajo la presión, el francés ha demostrado que tiene la cabeza fría para administrar carreras largas y tomar decisiones inteligentes en los momentos de tensión. Con 68 puntos es el mejor debutante de la temporada por un margen amplio y está siendo considerado por muchos analistas como el mejor rookie del año, un título que en la historia reciente de la Fórmula 1 suele ser el trampolín perfecto para una carrera de alto nivel en los años siguientes.



