Verstappen saca lo máximo de un Red Bull que todavía no le da para ganar pero que ya pelea el podio
Max Verstappen cruzó la meta en segunda posición en el Gran Premio de Hungría 2026 y fue elegido por los aficionados como el mejor piloto de la carrera, un reconocimiento que refleja perfectamente lo que hizo el neerlandés en el Hungaroring: exprimir hasta el último décimo de un Red Bull que claramente no tenía el ritmo del McLaren de Norris pero que con la conducción del cuádruple campeón del mundo llegó mucho más lejos de lo que el coche parecía capaz. Verstappen salió tercero tras una mala largada de Leclerc y se mantuvo en esa posición durante gran parte de la carrera administrando los neumáticos con la maestría que lo caracteriza, hasta que las paradas en boxes y el abandono de Piastri lo dejaron en segunda posición que ya no soltó hasta la bandera a cuadros.
Es el cuarto podio de Verstappen en la temporada 2026 y una señal clara de que Red Bull está mejorando gradualmente después de un inicio de año muy complicado. El propio equipo reconoció antes del parón que no le han dado a Max un coche con el que pueda presionar a los líderes en carrera, pero la evolución del RB22 en las últimas fechas ha sido positiva y Zandvoort en agosto, donde Verstappen es prácticamente imbatible ante su afición holandesa, podría ser la carrera donde el neerlandés vuelva a ganar por primera vez en 2026. Con 109 puntos y sexto en el campeonato, el título es una misión casi imposible, pero los podios consecutivos demuestran que Verstappen sigue siendo el piloto más completo de la parrilla aunque el coche no acompañe.




