Chile y Venezuela anunciaron el restablecimiento de sus relaciones consulares, marcando el primer paso hacia la normalización de los vínculos bilaterales que permanecían rotos desde 2024. La ruptura ocurrió después de que el gobierno chileno desconociera los resultados de las elecciones presidenciales venezolanas, en las que Nicolás Maduro continuó al frente del Ejecutivo, lo que llevó a ambos países a retirar a su personal diplomático.
Con este nuevo acuerdo, ambos gobiernos buscan reactivar los servicios consulares para brindar atención a sus ciudadanos. La medida beneficiará especialmente a los cerca de 700.000 venezolanos que viven en Chile, quienes podrán realizar trámites como la renovación de pasaportes, emisión de documentos y otros servicios sin las dificultades que enfrentaban desde el cierre de los consulados. También favorecerá a los aproximadamente 25.000 chilenos residentes en Venezuela, quienes volverán a contar con asistencia consular.
Las autoridades chilenas explicaron que este acercamiento no significa un restablecimiento inmediato de las relaciones diplomáticas completas, sino el inicio de una hoja de ruta para avanzar gradualmente en la cooperación entre ambos países. Entre las prioridades se encuentran la migración, la seguridad, el desarrollo económico y la coordinación para atender asuntos relacionados con ciudadanos de ambas naciones.
Otro de los aspectos relevantes es que la reapertura de los canales consulares podría facilitar procesos migratorios y de expulsión de personas con órdenes de deportación pendientes, además de mejorar la comunicación entre las autoridades para enfrentar problemas de seguridad y cooperación internacional. Sin embargo, expertos señalan que aún quedan desafíos políticos antes de que ambos países restablezcan plenamente sus relaciones diplomáticas.
