
Imagen tomada de El País.
Un nuevo movimiento de tierra volvió a azotar al país del sol naciente, las autoridades japonesas indicaron que este fenómeno natural se presentó en el suroeste del pais.
Magnitud del desastre
El martes 28 de julio un fuerte terremoto estremeció la prefectura de Kumamoto, ubicada en el suroeste del país; según la Agencia Meteorológica de Japón, este movimiento de tierra tuvo una intensidad de 7.1 en la escala Shindo, referencia oficial del país para medir la magnitud de los sismos.
Este movimiento telúrico provocó momentos de angustia entre la población, luego de que este fenómeno natural causara daños en edificaciones, afectaciones en la infraestructura y dejara al menos 50 personas heridas, algunas de ellas atrapadas en el interior de un centro comercial parcialmente derrumbado.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi, en declaraciones hechas a la prensa desde su despacho en Tokio dijo que ya está recibiendo el reporte de personas lesionadas y que se han producido cortes de electricidad e incendios en algunas zonas, también señaló que carreteras y puentes resultaron dañados y varios edificios se han derrumbado. Los trenes de alta velocidad fueron suspendidos.
País sismorresistente
La experiencia acumulada tras décadas de sismos devastadores ha llevado a Japón a convertirse en uno de los países mejor preparados para enfrentar estas emergencias. El éxito de este modelo combina estrictas normas de construcción, planificación urbana y una cultura de prevención consolidada por varios años.
El Gran Terremoto de Kanto de 1923 fue el punto de inflexión para promulgar la Ley de Normas de Edificación de 1950, base de un sistema que se fortaleció hasta la adopción del Nuevo Estándar Sísmico en 1981.
Esta nación incorporó tecnologías que reducen el impacto de estos fenómenos sobre las estructuras, una de ellas es el aislamiento basal, en la que usan almohadillas de caucho para desacoplar los edificios del movimiento del suelo.
Temblores históricos
Japón se encuentra ubicado sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo.
El país también ha enfrentado terremotos históricos que marcaron profundamente su desarrollo, como el ocurrido en Kobe en 1995 y el devastador movimiento telúrico y tsunami de 2011, que desencadenó la crisis nuclear de Fukushima.
Estos eventos impulsaron importantes cambios en la legislación, la ingeniería y los sistemas de respuesta ante este tipo de emergencias.




