Sebastián Villa vivió una de las semanas más emotivas de su carrera con el regreso a La Bombonera después de tres años de ausencia marcados por conflictos legales, juicios y una salida escandalosa en 2023. El colombiano de 30 años volvió a Boca por 6.5 millones de dólares pagados a Independiente Rivadavia, el club que lo recibió cuando pocos apostaban por él y donde ganó la Copa Argentina 2025, un título histórico para la Lepra Mendocina. Su reestreno ante O’Higgins por la Copa Sudamericana fue con los aplausos recuperados de una hinchada que con el correr del partido fue ganando con sus corridas y su presencia ofensiva en banda izquierda durante 90 minutos donde estuvo cerca de marcar al minuto 68 con un remate bloqueado dentro del área. Al salir recibió una despedida cálida y fue directo en el micrófono: pidió disculpas a la hinchada y dijo que Boca es su casa.
Riquelme cerró el debate sobre el regreso con una frase contundente: Villa había cumplido su sentencia judicial y por eso Boca le abrió las puertas nuevamente. Esta noche en el Guillermo Laza ante Riestra Villa afronta su primer partido en la Liga Profesional de este nuevo ciclo con la motivación de quien quiere demostrar rápidamente que el desequilibrio y la velocidad que lo caracterizaron en su primer ciclo con siete títulos y 29 goles siguen intactos. El extremo colombiano que coqueteó con River antes de regresar a Boca llega al Clausura con el hambre de quien sabe que tiene cuatro años de contrato para reconstruir su imagen y dejar un legado diferente al que marcó su salida en 2023.




