La situación actual del São Paulo es la más sorprendente e inesperada del Brasileirao 2026: el equipo que ganó la primera jornada del torneo ante el propio Flamengo y que arrancó entre los líderes de la tabla está ahora en el duodécimo lugar con apenas 25 puntos, producto de seis partidos consecutivos sin ganar que incluyen cuatro derrotas y dos empates. La última derrota 1-2 ante Athletico Paranaense de visitante en la jornada 19 fue especialmente dolorosa: el Tricolor dominó el primer tiempo con autoridad y se fue al descanso ganando 1-0 con gol de Artur, pero en los primeros seis minutos del segundo tiempo Leozinho anotó dos goles fulminantes que dejaron al equipo sin respuesta durante los 84 minutos restantes. Una remontada que resume perfectamente la fragilidad mental que exhibe el São Paulo en este momento de crisis.
Dorival Júnior lo reconoció con honestidad en la rueda de prensa después de esa derrota: dijo que la situación no es sana para el club y que el equipo tiene que asumir su responsabilidad sin apuntar hacia afuera. Para completar el panorama difícil el São Paulo recibió además un transfer ban de la FIFA por el impago de una cuota de la compra de Marcos Antonio a la Lazio por un millón cincuenta mil euros, y Dorival reconoció que las limitaciones financieras del club no permiten grandes inversiones en el mercado. Esta noche en el Maracanã ante Flamengo el São Paulo llega en su peor momento del año, doce puntos por debajo del Mengão y necesitando urgentemente la victoria que corte la racha negativa y relance una temporada que prometía mucho más de lo que está dando.




