La Raposa sale al Mineirão esta tarde con la sed de revancha más grande de la temporada
Cruzeiro llega al partido de esta tarde contra Botafogo con una motivación que no necesita discursos: la imagen de aquella goleada 4-0 en el Nilton Santos en enero ha estado presente en el vestuario mineiro durante toda la temporada como el resultado más doloroso del año. Desde esa derrota la Raposa creció tácticamente bajo la dirección de su cuerpo técnico, encontró en Kaio Jorge al delantero que necesitaba para definir en los momentos clave y recuperó la solidez defensiva que le permitió ganar 2-1 al Internacional en el último partido. El Mineirão de esta tarde estará lleno de una afición que lleva seis meses esperando el momento de cobrar la humillación de enero y que esta tarde convierte el Gigante de la Pampulha en una caldera imposible de visitar.
La baja de Matheus Pereira y Gerson por suspensión es el único nubarrón en el horizonte azul de Cruzeiro esta tarde: dos jugadores creativos que hacen falta en el mediocampo cuando el equipo necesita desequilibrar a rivales que se cierran bien. Sin embargo Fagner como organizador del juego y Luis Sinisterra como el desequilibrante por la banda le dan a la Raposa argumentos ofensivos suficientes para hacerle daño a un Botafogo que llega con 32 goles recibidos en 18 partidos, la defensa más perforada entre los equipos de la parte media de la tabla. Esta tarde en el Mineirão Cruzeiro tiene todos los ingredientes para cerrar la primera vuelta del Brasileirao con una victoria que sería mucho más que tres puntos: sería el inicio de la remontada que la hinchada azul espera desde aquella noche oscura de enero.




