Una persona murió y al menos 29 resultaron heridas durante la Marcha del Orgullo de Berlín, celebrada el sábado 25 de julio de 2026, después de que un vehículo arrollara a una multitud en las inmediaciones del parque Tiergarten, en el centro de la capital alemana. La víctima mortal fue una mujer y varias de las personas heridas sufrieron lesiones de gravedad que ponían en riesgo sus vidas.
Las primeras investigaciones de la policía indicaron que el vehículo embistió a los asistentes al evento y que, además, algunas personas también habrían sido atacadas con armas blancas. Debido a ello, las autoridades señalaron que no podían descartar la participación de más de un atacante.
El canciller alemán, Friedrich Merz, calificó lo ocurrido como un «acto horrendo» y aseguró que el gobierno investigaría el caso hasta esclarecer completamente los hechos y castigar a los responsables. Más tarde, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, afirmó que todo apuntaba a que se trataba de un atentado terrorista islamista, aunque la investigación seguía en desarrollo.
Las autoridades identificaron como principal sospechoso a Abdul Ballout, un ciudadano alemán de 21 años con raíces libanesas. Según la policía, el joven ya era conocido por pertenecer al entorno islamista de Berlín y anteriormente había sido condenado a un año y diez meses de prisión, aunque cumplía esa pena en libertad condicional. Después del ataque logró escapar y era intensamente buscado por la policía.
La búsqueda del sospechoso se extendió rápidamente por toda Alemania. Se desplegaron controles en aeropuertos, estaciones de tren y pasos fronterizos. La policía difundió una fotografía del hombre y lo describió como una persona de aproximadamente 1,90 metros de estatura, de complexión delgada, cabello negro, barba y vestido con una sudadera negra con capucha y pantalones blancos. También advirtieron que podía estar armado y ser muy peligroso, por lo que pidieron a la población no intentar detenerlo y comunicar cualquier información a las autoridades.
Aunque Ballout fue identificado como principal sospechoso, la policía indicó que existían indicios de que una o más personas habrían huido del vehículo tras el ataque, por lo que no descartaban la existencia de otros implicados.
El vehículo utilizado en el atentado fue encontrado abandonado dentro del parque Tiergarten. Testigos afirmaron que el automóvil circuló a gran velocidad entre la multitud antes de chocar contra un árbol. Después del impacto, el conductor habría abandonado el vehículo y escapado a pie.
Los asistentes describieron escenas de auténtico pánico. Muchas personas comenzaron a correr para ponerse a salvo mientras otras buscaban refugio cerca de la Puerta de Brandeburgo y dentro del parque. Equipos de emergencia, ambulancias, bomberos y numerosos agentes de policía acudieron inmediatamente al lugar para atender a los heridos y asegurar la zona.
Como consecuencia del ataque, los organizadores suspendieron inmediatamente todas las actividades del Orgullo de Berlín. A través de pantallas gigantes y redes sociales solicitaron a los asistentes abandonar el lugar de forma ordenada y tranquila. En una de las pantallas cercanas a la Puerta de Brandeburgo apareció el mensaje de «Evacuación».
La Marcha del Orgullo de Berlín, conocida como Christopher Street Day, es uno de los eventos más importantes de Europa en defensa de los derechos de la comunidad LGBT+. Cada año reúne a cientos de miles de personas y en esta edición se esperaba la asistencia de aproximadamente un millón de participantes. El desfile había transcurrido con normalidad durante el día, con conciertos, discursos políticos, actividades culturales y celebraciones que debían prolongarse hasta la noche.
El evento conmemora los disturbios de Stonewall, ocurridos en Nueva York en 1969, considerados el inicio del movimiento moderno por los derechos de las personas LGBT.
Las autoridades también recordaron que este tipo de ataques con vehículos se ha repetido en Alemania durante los últimos años. Entre los antecedentes más recientes figuran atropellos intencionados ocurridos en Leipzig (2026), Mannheim (2025), Múnich (2025), Magdeburgo (2024), Berlín (2022), Tréveris (2020) y Volkmarsen (2020), que en conjunto dejaron decenas de muertos y numerosos heridos.
En conclusión, el ataque durante la Marcha del Orgullo de Berlín dejó una víctima mortal y decenas de heridos, provocó una gran operación policial en todo el país y reavivó el debate sobre la seguridad en eventos multitudinarios y la amenaza del terrorismo en Alemania. Las investigaciones continúan para localizar al principal sospechoso y determinar si actuó solo o con la colaboración de otras personas.




