El Mundial 2026 fue también el más lucrativo de la historia con una cartera de patrocinadores valorada en más de 3.000 millones de dólares solo en contratos de sponsoreo, y unos ingresos totales para la FIFA que superaron los 10.000 millones de dólares gracias al formato ampliado de 48 equipos y 104 partidos. Las 24 marcas patrocinadoras se dividieron en tres categorías perfectamente diferenciadas. En el nivel más alto los siete Socios FIFA con derechos globales en todas las competiciones del organismo: Adidas como proveedor oficial de uniformes y balón, Coca-Cola con casi 50 años de relación ininterrumpida con el torneo, Visa como medio de pago oficial, Qatar Airways como aerolínea oficial, Lenovo en tecnología, Hyundai-Kia en automovilismo y Aramco la petrolera saudí que entró como socio global en los últimos años en una de las apuestas más polémicas del organismo por las críticas a los derechos humanos en Arabia Saudita.
En el segundo nivel los nueve patrocinadores exclusivos del Mundial 2026 que invirtieron entre 65 y 95 millones de dólares cada uno por los derechos comerciales del torneo: AB InBev con Budweiser y Michelob Ultra como cervezas oficiales celebrando el regreso del alcohol después de Qatar 2022, Bank of America como banco oficial, Frito-Lay con Lay’s y Doritos en las concesiones de los estadios, McDonald’s con sus puestos en las fan zones de todas las sedes, Hisense como televisor oficial, Mengniu Dairy de China, Unilever con Rexona, Axe y Dove, y Verizon como operador de telecomunicaciones oficial en Estados Unidos. Los promotores regionales completaron el ecosistema con Airbnb como alojamiento oficial, American Airlines como aerolínea regional, The Home Depot en retail y marcas de lujo como Louis Vuitton proveyendo el cofre oficial donde se transportó el trofeo de la Copa del Mundo en cada ceremonia.




