La doble amarilla de Enzo en la final es la imagen más amarga de su carrera con la selección
Enzo Fernández protagonizó en el MetLife Stadium el momento más doloroso de su trayectoria con la selección argentina: recibir la segunda tarjeta amarilla y ser expulsado con el partido ya terminado durante la pelea que estalló entre jugadores de ambos equipos fue el final más injusto posible para un mediocampista que había tenido un Mundial extraordinario y que incluyó el doblete decisivo ante Inglaterra en las semifinales en Atlanta. Enzo fue de los mejores jugadores de Argentina en el torneo, un motor incansable en el mediocampo que corrió y disputó cada balón con una intensidad que recordó por qué el Chelsea pagó más de 100 millones por sus servicios, y terminar su Mundial con una expulsión en el caos del final del partido es una cicatriz que acompañará esa imagen durante años.
La situación de Enzo es especialmente delicada porque la tarjeta roja y la investigación de la FIFA pueden derivar en una sanción que lo afecte en los primeros partidos de la próxima fase clasificatoria para el Mundial 2030. La Comisión Disciplinaria del organismo analizó los videos del incidente para determinar si las conductas de los jugadores argentinos involucrados merecen castigos adicionales más allá de las amonestaciones recibidas durante el encuentro. Enzo declaró después del partido que intentó calmar los ánimos más que avivarlos, pero las imágenes lo muestran en medio del tumulto antes de recibir la segunda amarilla. Su expulsión junto con el escándalo de Paredes convirtieron el cierre más glorioso de España en una noche manchada por la impotencia argentina que el fútbol mundial debatirá durante mucho tiempo.




