Gimnasia desperdició el partido en dos jugadas claves y se fue del Cilindro con las manos vacías
El Lobo de La Plata tuvo en sus pies la oportunidad de llevarse algo del Cilindro de Avellaneda y la desperdició de la manera más dolorosa posible: un penal al minuto 41 con el marcador 1-1 que Marcelo Torres definió tan mal y tan centralizado que Facundo Cambeses lo atajó con las piernas sin mayor esfuerzo. Ese momento fue el punto de inflexión del partido: Gimnasia podía haberse ido al descanso ganando y con el impulso de haber remontado en cancha del rival, pero la pésima ejecución de Torres convirtió una oportunidad histórica en el error más costoso de la noche. Desde ese momento la energía del partido cambió completamente y Racing encontró en el segundo tiempo el gol de Colombo que sentenció el resultado.
Para el técnico y la hinchada del Lobo quedan además las dudas arbitrales: sobre el cierre del partido Gimnasia reclamó un penal que el árbitro Ramírez no cobró y que generó protestas encendidas del equipo platense. Una derrota que duele doble porque el equipo mostró argumentos para competir de igual a igual con Racing durante los primeros 40 minutos, con el gol de Bautista Barros Schelotto y la generación de ocasiones que demostraron que el Lobo tiene el nivel para complicar a cualquier rival. La próxima fecha el miércoles 29 de julio en casa ante River Plate será la primera oportunidad de revancha para un equipo que necesita sumar puntos en la tabla anual para meterse en zona de torneos internacionales.




