El León ruge en El Campín con la Copa Sudamericana como gran objetivo del segundo semestre
Independiente Santa Fe llega a esta Copa Sudamericana con el hambre de un club que siente que tiene la generación y el momento para hacer algo histórico en el torneo continental. El equipo cardenal de Pablo Repetto clasificó a esta instancia después de una campaña irregular en la Libertadores donde terminó tercero del grupo, pero que tuvo momentos de brillantez que alimentan la ilusión, especialmente la victoria 1-0 ante Peñarol en el Campeón del Siglo de Montevideo, uno de los estadios más difíciles del continente. Esa victoria en Uruguay es la señal más clara de que este Santa Fe tiene recursos para competir de igual a igual con cualquier rival sudamericano cuando juega a su mejor nivel.
Lo que hace especialmente ilusionante el camino de Santa Fe en esta Sudamericana es la perspectiva de lo que viene si supera a Caracas: River Plate en octavos de final, el mismo club que esta temporada fue humillado por Aldosivi en la Copa Argentina y que llega en crisis al segundo semestre. Para la hinchada cardenal que lleva años soñando con un título continental que se les escapó en la final de 2015 ante River precisamente, la posibilidad de eliminar al Millonario en su propio torneo favorito tiene un sabor de revancha histórica que no necesita ninguna explicación adicional. Esta noche en El Campín, con la marea roja empujando desde las tribunas, Santa Fe da el primer paso de lo que podría ser la campaña más emocionante de su historia internacional.

