Luego de 15 días de intensas labores de emergencia, organismos de socorro, autoridades ambientales y comunidades lograron extinguir el incendio forestal que afectó una amplia zona de la cordillera de Nariño, considerada una de las emergencias ambientales más complejas registradas recientemente en el departamento.
El fuego consumió aproximadamente 750 hectáreas de cobertura vegetal, impactando ecosistemas estratégicos y generando preocupación por posibles afectaciones a las fuentes hídricas de la región. Sin embargo, gracias a las acciones coordinadas en tierra y al apoyo aéreo, fue posible evitar que las llamas se propagaran hacia áreas de alto valor ecológico.
Las autoridades destacaron que la intervención permitió salvaguardar más de 1.000 hectáreas adicionales, evitando daños mayores a bosques, páramos y reservas naturales que abastecen de agua a numerosas comunidades.
Durante la emergencia participaron bomberos, Defensa Civil, Fuerza Aeroespacial Colombiana, entidades ambientales y habitantes de la zona, quienes trabajaron en la construcción de cortafuegos, control de puntos calientes y monitoreo permanente del terreno.
Tras la extinción del incendio, las autoridades iniciarán labores de evaluación de daños y recuperación ambiental, además de investigaciones para determinar las causas que originaron la conflagración. También hicieron un llamado a la ciudadanía para extremar las medidas de prevención y evitar actividades que puedan generar nuevos incendios forestales, especialmente durante temporadas de altas temperaturas y vientos fuertes.
Los organismos de gestión del riesgo continuarán vigilando el área afectada para prevenir posibles reactivaciones y garantizar la seguridad de las comunidades cercanas.


