El senador del Partido de La U, Alfredo Deluque, continúa fortaleciendo su candidatura para convertirse en el próximo presidente del Senado y del Congreso de la República, luego de que el Partido Liberal anunciara oficialmente su respaldo, un movimiento que modifica el panorama político de cara a la instalación de la nueva legislatura.
La decisión liberal representa uno de los apoyos más importantes para el congresista guajiro, quien se ha convertido en el principal candidato promovido por el presidente electo Abelardo De La Espriella, en medio de una intensa disputa por el control de las mesas directivas del Legislativo.
Con este nuevo respaldo, Deluque se acerca a la mayoría necesaria para quedarse con la presidencia del Senado, cargo clave para la gobernabilidad del nuevo Gobierno y para la definición de la agenda legislativa durante el primer año del mandato de De La Espriella.
¿Quién es Alfredo Deluque?
Alfredo Rafael Deluque Zuleta es abogado, oriundo de La Guajira y una de las principales figuras del Partido de La U. Fue representante a la Cámara durante tres periodos consecutivos y llegó a ocupar la Presidencia de la Cámara de Representantes en 2015. Posteriormente fue elegido senador y ha mantenido una posición que él mismo ha definido como de «oposición racional» frente al Gobierno de Gustavo Petro.
Su experiencia legislativa y su capacidad para construir consensos entre distintos sectores políticos han sido algunos de los factores que explican el crecimiento de su candidatura.
El respaldo del Partido Liberal cambia el tablero político
La adhesión del Partido Liberal se suma a otros apoyos que Deluque ya había conseguido en los últimos días, entre ellos sectores de la Alianza Verde, En Marcha, AICO y otras fuerzas políticas que han decidido respaldar su aspiración.
La decisión liberal también refleja las nuevas dinámicas políticas que se están configurando tras la elección presidencial de Abelardo De La Espriella. Diversos partidos tradicionales han comenzado a acercarse al nuevo Ejecutivo con el objetivo de garantizar participación en la construcción de las mayorías legislativas.
Analistas consideran que la presidencia del Congreso será determinante para la relación entre el Gobierno entrante y las diferentes bancadas, especialmente en temas relacionados con seguridad, reformas económicas y eventuales modificaciones institucionales.
La disputa con el Centro Democrático
El principal rival de Deluque en la carrera por la Presidencia del Senado ha sido el senador Honorio Henríquez, respaldado por el Centro Democrático y por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
La puja ha evidenciado profundas divisiones dentro de la derecha colombiana. Mientras el uribismo busca mantener su influencia en el Congreso, el nuevo gobierno de De La Espriella ha decidido impulsar un liderazgo propio en el Legislativo, generando tensiones entre antiguos aliados políticos.
Incluso, la disputa ha provocado acercamientos inesperados entre diferentes sectores del espectro político, convirtiendo al Congreso en el primer escenario de negociación para el próximo cuatrienio.
El Congreso, pieza clave para la gobernabilidad
La elección del presidente del Senado tiene una relevancia estratégica porque este cargo no solo dirige los debates legislativos, sino que también ocupa un lugar fundamental dentro del orden institucional colombiano.
El nuevo presidente del Congreso tendrá la responsabilidad de coordinar la agenda parlamentaria y facilitar las relaciones entre el Ejecutivo y las distintas bancadas.
Por ello, el respaldo obtenido por Alfredo Deluque es interpretado por diversos analistas como una muestra de la capacidad del presidente electo Abelardo De La Espriella para comenzar a construir una coalición de gobierno antes de asumir formalmente el poder el próximo 7 de agosto.
Deluque se perfila como favorito
Con el apoyo del Partido Liberal y de otros sectores políticos, Alfredo Deluque aparece actualmente como uno de los principales favoritos para quedarse con la Presidencia del Senado.
No obstante, la votación continúa abierta y las negociaciones políticas seguirán desarrollándose en las horas previas a la instalación del Congreso, en un escenario marcado por la fragmentación partidista y la búsqueda de nuevas alianzas.




