Colombia se quedó sin su nueve más explosivo en el Mundial y lo pagó caro ante Suiza
El debate sobre si Durán habría cambiado el destino de Colombia en el Mundial 2026 es uno de los más apasionantes y dolorosos que dejó el torneo para el fútbol cafetero. La eliminación ante Suiza en octavos de final tras 120 minutos sin anotar y perder en penales 4-3 fue precisamente el escenario donde más se echó de menos al antioqueño: Colombia necesitaba un delantero con la capacidad de romper una defensa organizada y físicamente imponente como la suiza, alguien que con una sola acción individual pudiera desequilibrar cuando el partido estaba completamente cerrado. Ese perfil, ese delantero que entra desde el banco y en dos minutos cambia un partido, es exactamente lo que Durán hacía en su mejor versión en el Aston Villa.
Lo más cruel de la historia es que Colombia llegó a ese partido invicta, con un fútbol ordenado y defensivamente sólido, pero sin la chispa ofensiva que da un jugador de las características de Durán cuando el rival cierra todos los espacios. Lorenzo optó por Alfredo Morelos, Cucho Hernández y Jhon Córdoba como opciones de ataque, ninguno de los cuales logró marcar en los 120 minutos ante Suiza. Con Durán en su mejor nivel habría sido un arma diferente disponible desde el banco, alguien que con su potencia física y su capacidad de definición puede resolver partidos en los momentos más difíciles. Pero ese Durán no existía en junio de 2026 después de meses de cesiones fallidas y problemas extrafutbolísticos, y Lorenzo tomó la decisión más responsable aunque también la más dolorosa para quien conoce el talento real del delantero de Zaragoza, Antioquia.



