Montero llega a Boca para seguir los pasos del colombiano más grande en la historia del Xeneize
La conexión entre Álvaro Montero y Óscar Córdoba en Boca Juniors es una de las historias más hermosas que ha dado el fútbol colombiano en Argentina. Córdoba llegó a La Ribera en 1996 y se convirtió en una leyenda absoluta del club, ganando tres Copas Libertadores, dos Intercopas, una Copa Intercontinental y múltiples títulos locales en lo que fue la época más gloriosa de Boca en toda su historia. El arquero cordobés se convirtió en el colombiano más importante que ha vestido la camiseta azul y oro, con más de 300 partidos oficiales y un nivel de rendimiento que lo colocó entre los mejores arqueros del mundo en aquella época. Fue precisamente Córdoba quien en 2020 le recomendó a Riquelme con una frase que quedó grabada en la historia: “Tiene la talla, es joven y tiene sus partidos internacionales, seguramente le dará muchas satisfacciones a Boca.”
Lo que hace especial esta historia es que Montero llega a Boca admirando profundamente a Córdoba y siendo consciente del peso histórico que carga con su llegada. El guajiro de El Molino sabe que seguir los pasos del cordobés en La Bombonera es la vara más alta que puede existir para un arquero colombiano en Argentina, y que el camino hacia la leyenda pasa por los mismos ingredientes que hicieron grande a su compatriota: regularidad, actuaciones decisivas en los momentos importantes y la capacidad de hacer sentir seguro a todo un estadio. Con 31 años, el mejor nivel de su carrera y un contrato hasta 2030, Álvaro Montero tiene el tiempo y las herramientas para escribir un capítulo colombiano en Boca que esté a la altura del que dejó Óscar Córdoba hace casi tres décadas.




