La discriminación se convirtió en una bendición: don Luis Felipe sale victorioso con el apoyo de toda Colombia
Lo que comenzó como un momento de humillación pública terminó siendo el mayor impulso que ha tenido el emprendimiento de don Luis Felipe en sus 74 años de vida. En cuestión de días agotó completamente su inventario de panela, huevos, miel, cuajada y productos campesinos, algo que nunca había logrado en sus dos años recorriendo las calles de Florencia cada sábado con su carreta. Los pedidos llegaron desde Bogotá, Medellín, Barranquilla y prácticamente cada rincón del país, con colombianos que querían no solo comprarle sino enviarle un mensaje de respaldo frente a la intolerancia política que vivió. Su hija Luz Helena confirmó que el teléfono no ha parado de sonar desde que el video se hizo viral.
El capítulo final de esta historia tiene el sabor de la justicia poética: don Luis Felipe fue invitado personalmente a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, el candidato por quien votó y que le costó la humillación pública. El profesor Franklin Gamboa, por su parte, reconoció que publicar el video fue un gran error, eliminó el contenido de sus redes y enfrenta una investigación disciplinaria en la Universidad de la Amazonía. Mientras tanto, don Luis Felipe sigue saliendo cada sábado con su carreta, ahora con más clientes que nunca, con la cabeza en alto y con una frase que ya es parte de la memoria colectiva de Colombia: “Ese señor quiso hacerme un mal, pero me dio fue una bendición.”



