Socotá/ foto: archivo particular.
El Juzgado Octavo Administrativo Oral del Circuito Judicial de Tunja ordenó al Departamento de Boyacá adelantar acciones técnicas, presupuestales y de infraestructura para intervenir de manera integral el corredor vial que comunica a los municipios de Socotá, Jericó y Chita, una de las principales conexiones de la provincia de Valderrama y que actualmente presenta un avanzado deterioro.

Deterioro vial
La decisión fue adoptada dentro de una acción popular promovida por el ciudadano Yesid Figueroa García, quien solicitó la protección de los derechos colectivos relacionados con la seguridad vial, la prevención de desastres y el acceso adecuado al espacio público y a la infraestructura de transporte.
Durante el proceso judicial se acreditó que los 48 kilómetros del corredor permanecen sin pavimentar, con tramos en afirmado y otros en terreno natural, sin señalización técnica y con una plataforma reducida que, en algunos sectores, apenas alcanza entre cuatro y cinco metros de ancho. Los informes técnicos aportados al expediente evidenciaron pérdida de banca, deslizamientos recurrentes, caída de rocas y obstrucción de alcantarillas y cunetas, situaciones que se agravan durante las temporadas de lluvia y aumentan el riesgo para conductores y habitantes de la región.
Daños
Entre los puntos más críticos se encuentran sectores del tramo Jericó-Socotá, así como las zonas de Chorro Blanco, Puente Mausa y El Sancarrón, donde incluso se reportaron afectaciones en estructuras de puentes y procesos de corrosión por falta de mantenimiento.
La Gobernación de Boyacá argumentó que desde 2023 se ejecutaron trabajos mediante maquinaria amarilla financiada con recursos para la atención de emergencias invernales. Sin embargo, el despacho concluyó que dichas intervenciones fueron temporales y no solucionaron el deterioro estructural de la vía.
La sentencia ordena realizar estudios técnicos en un plazo de tres meses, adelantar posteriormente la contratación y apropiación de recursos y ejecutar las obras de rehabilitación dentro de los cuatro meses siguientes a la adjudicación de los trabajos. Mientras avanzan estas etapas, el departamento deberá ejecutar mantenimiento preventivo inmediato, instalar señalización de riesgo y presentar un cronograma permanente de conservación vial, bajo la vigilancia de un comité de seguimiento integrado por autoridades y representantes de la comunidad.



