De acuerdo con las denuncias está situación se viene presentando desde el momento en que se conocieron los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que dieron como ganador a Abelardo De La Espriella.
Al respecto se indicó que los alzados en armas pusieron en circulación varios videos, en los que llamaban de manera obligatoria a la población a sostener reuniones en sectores rurales del municipio, con énfasis en los presidentes de las juntas de acción comunal y adolescentes mayores de 14 años.
Uno de los asistentes, cuya identidad fue reservada por razones de seguridad, relató que la comunidad fue concentrada inicialmente en una vereda y posteriormente trasladada hasta otro punto del municipio, donde, según afirmó, varios hombres armados se identificaron como integrantes de la estructura Franco Benavides, una de las organizaciones que hacen parte del Estado Mayor Central y que tiene presencia en esa región del departamento de Nariño.
Serie de advertencias
El testigo explicó que la reunión se desarrolló en un coliseo y que durante varias horas los asistentes escucharon una serie de instrucciones impartidas por quienes dirigían el encuentro.
Según su versión, uno de los primeros anuncios estuvo relacionado con el control del microtráfico en el municipio.
Allí se habría advertido que las personas dedicadas a la venta de sustancias estupefacientes disponían de un plazo de 24 horas para abandonar la población.
Extorsiones a votantes
De acuerdo con la narración el momento de mayor temor se produjo cuando los hombres armados solicitaron que dieran un paso al frente quienes habían votado por el hoy presidente electo Abelardo De La Espriella durante la segunda vuelta presidencial.
De acuerdo con el testimonio, ninguno de los presentes respondió a esa petición. El silencio predominó entre los asistentes debido al temor que, según manifestaron posteriormente algunos pobladores, existe frente a posibles represalias por parte de los grupos armados ilegales que ejercen influencia en varios sectores del municipio.
Tras la falta de respuesta, los presuntos integrantes de la organización armada afirmaron que no necesitaban que las personas se identificaran voluntariamente porque, según dijeron, ya tenían plenamente establecidos los nombres de quienes respaldaron electoralmente al actual mandatario.
“Impuesto a la revolución”
Siempre según la denuncia conocida, posteriormente anunciaron la imposición de un denominado «impuesto a la revolución», consistente en el cobro de 30 millones de pesos a quienes, según ellos, votaron por Abelardo De La Espriella.
La advertencia fue interpretada por los asistentes como una amenaza directa contra ciudadanos que ejercieron su derecho al voto.
Los testimonios señalan que el anuncio incrementó el temor entre la población, debido a que los habitantes consideran que la organización armada cuenta con presencia permanente en distintos sectores rurales y tiene capacidad para ejecutar acciones de presión sobre la comunidad.
Las autoridades han identificado que en esa zona del occidente de Nariño opera la estructura Franco Benavides, organización que hace parte del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc, grupo que continúa bajo el mando de alias Iván Mordisco y mantiene presencia en varios municipios del departamento.
El caso ocurre en un contexto de preocupación por la seguridad de los líderes sociales y de las comunidades rurales de Nariño, departamento que registra una fuerte presencia de organizaciones armadas ilegales, entre ellas estructuras del Estado Mayor Central, el ELN y otros grupos que buscan controlar territorios vinculados al narcotráfico y otras actividades criminales.
En cuanto al comportamiento electoral del municipio, los resultados oficiales muestran que Iván Cepeda obtuvo la mayoría de los votos durante la segunda vuelta presidencial.
En Los Andes (Sotomayor) fueron depositados 4.811 sufragios a favor del entonces candidato del Pacto Histórico, mientras que Abelardo De La Espriella alcanzó 1.249 votos.



