La cifra de fallecidos ascendió a 2.645, mientras rescatistas de varios países mantienen la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros en medio de una emergencia que sigue sin dar tregua.
BÚSQUEDA ENTRE LOS ESCOMBROS

Francisco Bastardo, víctima del desastre. Imagen apoyada con IA.
La emergencia provocada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio sigue golpeando a Venezuela. El balance oficial asciende a 2.645 personas fallecidas, 12.666 heridos y un número aún indeterminado de desaparecidos, mientras brigadas nacionales e internacionales mantienen las operaciones de búsqueda en las zonas más afectadas, especialmente en La Guaira. Las autoridades informaron que 15.050 personas quedaron sin vivienda, 86.117 familias han recibido algún tipo de asistencia y 885 edificaciones sufrieron daños, de las cuales 189 colapsaron por completo. La tragedia también afecta a ciudadanos extranjeros. España confirmó que el número de sus nacionales fallecidos aumentó a 34, mientras 140 permanecen desaparecidos y otras 11 personas continúan atrapadas bajo los escombros. En ciudades como Caracas todavía se reportan daños estructurales, incluido el colapso parcial de un colegio, mientras en las regiones devastadas persisten las filas para recibir alimentos, agua y atención médica, reflejando que la crisis humanitaria continúa lejos de terminar.
LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL TOMA FUERZA

Gianluca Rampolla, Coordinador Humanitario de la ONU en Venezuela. Imagen apoyada con IA.
La magnitud del desastre movilizó una de las mayores operaciones de cooperación internacional registradas en la región en los últimos años. Según el Gobierno venezolano, 147 países y 31 organismos internacionales expresaron su respaldo, mientras la Organización de las Naciones Unidas coordinó el despliegue de equipos especializados de búsqueda y rescate. Entre los apoyos más relevantes sobresalen Colombia, que envió rescatistas y equipos técnicos desde las primeras horas; España, con personal especializado de la Unidad Militar de Emergencias y ayuda humanitaria; Estados Unidos, que aportó brigadas de rescate y apoyo logístico; México, con médicos, plantas potabilizadoras y generadores eléctricos; además de China, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Catar, Brasil, Chile, Argentina, Ecuador y otros países que han enviado toneladas de suministros. La ayuda también incluye hospitales de campaña, perros de búsqueda, maquinaria pesada y recursos para atender a miles de familias que perdieron sus hogares. Las autoridades venezolanas aseguran que más de 10.000 rescatistas trabajan en las operaciones, apoyados por voluntarios y equipos internacionales.
PERSISTEN LAS CRÍTICAS A LA GESTIÓN DEL GOBIERNO

Delcy Rodríguez, presidenta (e) de Venezuela. Imagen apoyada con IA.
Mientras avanzan las labores de rescate, la actuación del Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez continúa siendo objeto de cuestionamientos. Familiares de las víctimas y algunos medios internacionales denunciaron demoras durante las primeras horas de la emergencia, escasez de maquinaria pesada y dificultades para identificar a los fallecidos. Rodríguez rechazó esas críticas y afirmó que la coordinación internacional comenzó pocas horas después del desastre, atribuyendo parte del desorden a Ā«laboratorios mediáticosĀ». Sin embargo, la continuidad de personas desaparecidas, las denuncias de sobrevivientes y la creciente presión de los familiares mantienen abierto el debate sobre la eficacia de la respue




