El penalti de Cristiano desató la tormenta más grande del torneo y Croacia sigue sin creer lo que vio
La clasificación de Portugal no llegó sin polémica, y el nombre en el centro del debate fue inevitablemente el de Cristiano Ronaldo. El penalti que el árbitro señaló al minuto 64 tras revisar el VAR fue considerado por prácticamente toda la prensa croata y gran parte de los analistas internacionales como uno de los más dudosos del torneo: un contacto mínimo dentro del área sobre Leão que en otro partido de otro contexto jamás habría sido señalado. Cuando Ronaldo se colocó el balón en el punto de penalti y anotó con su habitual seguridad, el banco croata estalló en protestas y Zlatko Dalic fue amonestado por su reacción.
Pero la polémica no terminó ahí. Croacia vio cómo el VAR le anuló dos goles en los últimos minutos por fueras de juego milimétricos, el último de Gvardiol en el minuto 90+12 que habría forzado la prórroga, en decisiones que dejaron al mundo del fútbol profundamente dividido. La combinación del penalti dudoso para Portugal y los dos goles legítimos anulados a Croacia se convirtió en el tema más debatido del Mundial en redes sociales durante horas, con la etiqueta del partido como tendencia global. Dalic fue directo en la conferencia de prensa al señalar que sus jugadores merecían pasar, y pocos en el fútbol mundial se atrevieron a contradecirlo abiertamente. Una noche que el VAR convirtió en herida abierta para todo un país.



