La subregión Centro del departamento avanzó en la actualización de sus estrategias de prevención y respuesta frente al posible impacto del fenómeno de El Niño, con especial atención al riesgo de incendios de cobertura vegetal. Representantes de los Municipios de Pasto, Chachagüí, La Florida, Nariño, Tangua y Yacuanquer participaron en una jornada de asistencia técnica orientada a revisar escenarios de amenaza, definir acciones conjuntas y mejorar la capacidad de reacción ante eventuales emergencia
En 2023, el Municipio de Pasto atendió 186 incendios de cobertura vegetal, una de las cifras más altas del departamento.
Se actualizaron medidas de prevención y protocolos de respuesta para afrontar posibles emergencias durante la temporada de menor precipitación.
Las autoridades insistieron en evitar las quemas, proteger la biodiversidad y reducir las afectaciones sobre la producción agropecuaria.
La jornada realizada en Pasto permitió analizar las condiciones de riesgo de la subregión, revisar los planes municipales y coordinar acciones entre las administraciones locales, los organismos operativos y las entidades responsables de la gestión del riesgo. El propósito es reducir la probabilidad de incendios y minimizar sus consecuencias sobre los ecosistemas, las comunidades y los medios de vida rurales.
Desde el Municipio de La Florida, el personero municipal, Jorge Arturo Mesías Acosta, destacó la importancia de anticiparse a un escenario que podría presentar condiciones de alta intensidad: «Estamos articulando acciones con las comunidades y las entidades territoriales para afrontar los efectos de este fenómeno, que se prevé sea de alta intensidad».
El funcionario recordó que durante episodios anteriores de El Niño, el corregimiento de Robles sufrió incendios de gran magnitud que afectaron áreas productivas y ocasionaron pérdidas para el sector agrícola, experiencia que hoy orienta la planificación preventiva del municipio.
Por su parte, el coordinador agropecuario y ambiental del Municipio de Nariño, Holman Eduardo Arturo Córdoba, explicó que las medidas previstas también contemplan la protección del sector rural: «Nos preparamos para garantizar el abastecimiento de forrajes, impulsar la producción de silos y capacitar a los productores agropecuarios, con el fin de mitigar posibles afectaciones».
Estas acciones buscan reducir el impacto que un periodo prolongado de sequía podría generar sobre la actividad pecuaria y agrícola, especialmente en las zonas donde la disponibilidad de agua y alimento para el ganado suele disminuir.
A su turno, Jorge Tovar, profesional universitario de la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres de Nariño, señaló que el conocimiento del territorio permite orientar mejor la toma de decisiones: «La invitación no es solo a prepararnos para atender emergencias, sino a generar acciones de prevención que eviten la ocurrencia de incendios de cobertura vegetal».
La Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres de Nariño reiteró el llamado a las Administraciones Municipales, organismos de socorro y ciudadanía para evitar las quemas no controladas, reportar de manera oportuna cualquier conato de incendio y adoptar prácticas que contribuyan a conservar los recursos naturales y la biodiversidad del departamento.


