Olivia Wilde: de la revelación de Sundance al fracaso y la redención en solo cinco años
La carrera de Olivia Wilde como directora comenzó de la mejor manera posible. En 2019 debutó con Súper empollonas, una comedia adolescente fresca, inteligente y con un corazón genuino que arrasó en Sundance, recibió críticas entusiastas y la instaló instantáneamente como una de las voces más prometedoras del cine independiente americano. La película demostró que Wilde tenía un instinto narrativo natural para el humor con profundidad emocional y un talento especial para dirigir actores en situaciones de alta tensión social. Hollywood la miró con ojos completamente nuevos después de ese debut y las puertas se abrieron de par en par.
Sin embargo, su segundo proyecto como directora resultó ser uno de los episodios más turbulentos de la industria en años recientes. No te preocupes querida en 2022 llegó rodeada de una tormenta mediática sin precedentes: rumores de conflictos en el set con Florence Pugh, la separación pública de Jason Sudeikis en plena promoción, la relación con Harry Styles que dominó los titulares y las acusaciones de ambiente tenso durante el rodaje eclipsaron completamente a la película. Las críticas fueron mixtas y la taquilla correcta pero no suficiente para borrar el ruido que rodeó todo el proyecto. Wilde tardó cuatro años en volver a dirigir, eligiendo esta vez con toda la calma un proyecto más íntimo, más controlado y con un elenco de confianza. The Invite es esa película, y Sundance 2026 demostró que la Wilde directora que deslumbró en 2019 nunca se fue.


