Estados Unidos elimina a Bosnia con autoridad y se cita con Bélgica en octavos ante su afición
La selección anfitriona recuperó el rumbo después del tropiezo ante Turquía y demostró ante Bosnia y Herzegovina que cuando juega con su equipo titular es capaz de imponerse a cualquier rival con solvencia. El combinado de Pochettino ganó 2-0 con goles de Christian Pulisic en el primer tiempo y de Yunus Musah en la segunda mitad, controlando el partido de principio a fin con una solidez que no se había visto en los últimos partidos del torneo. La actuación dejó buenas sensaciones en un vestuario que necesitaba reencontrarse con su mejor versión antes de los octavos de final.
Bosnia y Herzegovina, que llegó a los dieciseisavos como uno de los mejores terceros del torneo, nunca encontró el camino para complicar a un Estados Unidos que esta vez no especuló con las rotaciones y salió a ganar desde el primer minuto. El combinado balcánico se despide del torneo con la satisfacción de haber alcanzado la fase eliminatoria por primera vez en su historia mundialista, un logro que en el país celebran como un hito generacional. Ahora Estados Unidos enfrentará a Bélgica en octavos en un duelo de enorme atractivo, con el anfitrión buscando demostrar que puede llegar lejos en su propio Mundial y los Diablos Rojos llegando de milagro tras la dramática remontada ante Senegal.



