Bélgica sobrevive en el alargue ante un Senegal que estuvo a punto del milagro en un partido brutal
Los Diablos Rojos vivieron el partido más dramático e intenso de su campaña mundialista y salieron victoriosos 3-2 en el tiempo extra ante un Senegal que estuvo a punto de dar uno de los golpes más emotivos del torneo. Los africanos, que llegaban sin puntos en la fase de grupos y con la obligación de ganar para seguir vivos, salieron con una energía arrolladora y se pusieron 2-0 arriba con un gol de Habib Diarra y otro de Ismaila Sarr que hizo vibrar a todos los neutrales del mundo. Bélgica, acorralada y sin respuestas durante gran parte del partido, encontró el empate tardío gracias a Romelu Lukaku, quien apareció cuando más lo necesitaba su equipo.
En el tiempo extra llegó el desenlace definitivo: Youri Tielemans anotó desde el punto de penalti para sentenciar el 3-2 y desatar la locura belga. Con esta victoria, Bélgica avanza a los octavos de final y se medirá con Estados Unidos, mientras Senegal se despide de un Mundial que nunca terminó de arrancar para ellos pese a haber mostrado en este último partido de lo que son capaces cuando juegan sin miedo. De Bruyne encontró finalmente su mejor nivel en el momento más importante, Lukaku recordó por qué sigue siendo el goleador histórico de Bélgica y los Diablos Rojos llegan a octavos con la sensación de haber superado la prueba más difícil de su carrera en este torneo.



