La nostalgia y la ilusión se unen para hacer de Enredados el live action más esperado de Disney en años
Desde que se anunciaron los primeros detalles del proyecto, la comunidad de fans de Disney respondió con un entusiasmo que pocos remakes habían generado antes. La razón es simple: Enredados no es solo una película de princesas para esta generación, es la película de su infancia, el musical que tararearon mil veces, la historia de amor que les enseñó qué significa perseguir un sueño. A diferencia de otros live actions que generaron resistencia desde el principio por cambios en el diseño o el reparto, la elección de Teagan Croft y Milo Manheim fue recibida casi de manera unánime como visualmente perfecta, lo que encendió la ilusión de que Disney esta vez tiene claro lo que hace.
Lo que más tranquiliza a los fans más exigentes es el equipo creativo detrás de la cámara. Michael Gracey demostró con The Greatest Showman que sabe hacer musicales que emocionan en pantalla grande, y las canciones de Enredados, desde I See the Light hasta When Will My Life Begin, son tan queridas que solo necesitan una buena puesta en escena para desbordarlo todo. La locación en España, la construcción física de la torre, los primeros vistazo al set y la presencia de Diego Luna como carta sorpresa narrativa han ido sumando capas de expectativa semana a semana. Los fans llevan 16 años esperando ver este mundo cobrar vida de verdad, y todo lo que Disney ha mostrado hasta ahora les dice que la espera habrá valido la pena.



