Alaba cumple el último sueño de su carrera y lo vive con la emoción de quien sabe que este es su momento
Para David Alaba, este Mundial 2026 representa la pieza que le faltaba a una vitrina ya de por sí extraordinaria: dos Champions League con el Bayern, títulos en Alemania y España, Balón de Bronce y diez veces mejor jugador austriaco del año. Todo menos un Mundial. Ahora, a sus 33 años y llegando mermado físicamente tras las lesiones que marcaron su etapa en el Real Madrid, el capitán austriaco vive este torneo con una intensidad emocional que va más allá del fútbol. Sus palabras antes del arranque del torneo lo dijeron todo: “Va a ser un sueño hecho realidad. Jugar mi primer Mundial será, sin duda, una de las experiencias más importantes de mi vida.”
Lo que hace especial la historia de Alaba en este torneo es el contraste entre su grandeza histórica y su situación actual. El jugador que fue considerado uno de los mejores laterales del mundo ya no aguanta los 90 minutos, suele ser reemplazado alrededor del minuto 60 y sus compañeros Posch, Danso y Laimer han tomado el protagonismo defensivo que antes era suyo. Sin embargo, su liderazgo dentro del vestuario sigue siendo total e indiscutible. Declaró que Austria tiene “un equipo con un carácter muy especial” y que quieren “trasladar esa confianza al torneo para demostrar de qué están hechos.” Ante España esta tarde en Los Ángeles, Alaba buscará elevar su nivel un último escalón en lo que probablemente sea su única y última Copa del Mundo.




